Rafael Lulet
Layda Sansores mejor conocida como Lady Facturas, por todo el escándalo ocasionado cuando era senadora al meter sus gastos personales con cargo a la Cámara Alta, vuelve a ser polémica, la ahora gobernadora del Estado de Campeche, quién a su vez hizo el trabajo sucio de López Obrador para sacarle los trapitos en contra de Alejandro “Alito” Moreno, ex gobernante también de ese mismo territorio pero del partido PRI, con el fin de extorsionarlo para obligar por medio de él a votar en favor de algunas iniciativas en las Cámaras mencionando la de la integración de la Guardia Nacional a Sedena.
Dejando en claro que el delito de extorsión se da cuando se obliga a otra persona a realizar una conducta con la intención de obtener un beneficio agregando a ello lo descrito en el artículo 390 del Código Penal Federal.
Claro, si el presidente se pasa por el arco del triunfo la constitución, que se puede esperar de sus séquitos de funcionarios y gobernadores cercanos, donde se aplica la frase del mismo Obrador “no me digan que la Ley es la Ley”, haciendo burla a la aplicación de nuestro Estado de derecho, el cual ha sido violentado en demasiados momentos en esta administración obradorista, el resultado, de tales ataques de un priísta con una cola tan larga como la misma Sansores, pero con la diferencia del tiempo político de uno al otro, ha dejado bien en claro quién manda en los actuales momentos y la protección presidencial recibida, tomando en cuenta el papel de Lady Facturas debió optar para satisfacer la petición de su verdadero patrón, pese a sobrepasar por el deber como funcionario y de servir a quienes le dieron el voto, pero eso, no es lo importante, el poder es el poder y una vez obtenido lo demás se hace un lado incluyendo ser tapete presidencial.
La alcaldía Álvaro Obregón no la entregó en condiciones favorables, es más, no cumplió con los 3 años de administración porque como chapulín saltó a la candidatura del Estado de Campeche, ni que decir de la senaduría donde tampoco dio buenos resultados ni un papel decente no en balde el apodo de “Lady Facturas”, y así hablan de corrupción y de discursos hipócritas encontrándose estás gentes acostumbradas a mencionar, desde las escaleras hacia abajo, la corrupción y las mentiras no las han barrido, y la crítica no recae si son buenos o malos gobernantes sino, ser mentirosos, doble moralistas y todavía querer seguir engatusando a la población con pregonar ser honrados cuando no lo son, comenzando con el mismo presidente el rey del “Cash”.
Cuando les conviene a los morenistas se pavonean con decir tener pruebas en contra de sus opositores, pero al verse exhibidos intentan minimizar el hecho y negar esas pruebas, cuando la ley sí es la ley, y deberían de castigarse por igual, sin embargo, el abuso de poder se encuentra implícito en la actual administración, y es así como le contesta Lía Limón alcaldesa actual de la misma demarcación a Lady Facturas a su comentario en Twitter: “Yo también tengo pruebas de su ineptitud y malos manejos. Levanté, hasta el momento, 150 actas y dos denuncias penales. La diferencia es que la @FiscaliaCDMX y la @ContraloriaCDMX persiguen a la oposición, no la corrupción, la suya”.
Así que, mientras la gobernadora de Campeche con el respaldo del presidente debió realizar el trabajo sucio en favor de su verdadero patrón, no los campechanos sino de Obrador, para acorralar a un príista corrupto, igual de manchado como los primeros, pero el sartén ya no lo tiene en sus manos en estos momentos, y es por eso tener sumisos a muchos del PRI, y con ello, intentar influir en las decisiones en las cámaras, para tratar de rematar con la reforma al INE para desmantelarlo, así es como suciamente trabajan los súbditos de Obrador para seguir en el poder, aunque sea torciendo la Ley tal como lo ha hecho Lady Facturas.















