Pedro Flores
La niñez en el cuatrienio de la 4T, tema no incluido en el IV Informe, es una generación perdida, los bajos ingresos familiares, falta de apoyo, despido del tutor o, en general, cualquier problema económico que genere la necesidad de que los estudiantes trabajen ha originado que más de 250 mil menores estén en peligro de ser reclutados por algún grupo de la delincuencia organizada.
Lo anterior es fácil de comprender, sobre todo porque México es el segundo país en América Latina en deserción escolar a causa de la pandemia de Covid-19, con más de 5.2 millones de niñas, niños y jóvenes que dejaron la escuela, señaló la organización civil Educación con Rumbo (ECR), dato proporcionado por la vocera de dicha organización Patricia Ganem.
Por otro lado, Tania Ramírez, directora ejecutiva de la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim), dio a conocer que en México 250 mil menores corren riesgo de ser reclutados por el crimen. La investigación detectó mayor precariedad en el centro y el sur, mientras que en el norte los cárteles pagan los sueldos más altos a los menores de edad, que van de los 25 mil pesos a los 35 mil pesos al mes.
La infancia en México está totalmente vulnerable, en ningún estado de la República existe un real programa de Seguridad en las escuelas, ni adentro ni afuera, los estudiantes de primaria y secundaria son víctimas fáciles de los vendedores de drogas, que agazapados o disfrazados de vendedores de diversa mercadería se plantan fuera de las escuelas, en donde ahora hay hasta secuestros y trata de niñas.
En la CDMX existía antes de la 4T un programa llevado por la ahora Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) denominado UNIDAD DE SEGURIDAD ESCOLAR (USE) el cual mediante juegos y actividades recreativas, acorde con la edad de los grupos les enseñaban medidas preventivas entre ellas la Escuela Segura y Libre de Drogas, Seguridad Vial y sobre todo el de Mochila Segura, los elementos de la USE se apostaban en puntos peligrosos cercanos a los planteles escolares para proporcionar mayor seguridad.
Dentro de las actividades de la USE estaba desde teatro guiñol hasta representaciones teatrales, (sociodramas) con agentes capacitados por la ANDA en donde representaban a un estudiante y su degradación por el consumo de drogas, además que a los padres y principalmente a las madres de familia les enseñaban medidas de protección al abordar taxis.
Pero llegó la 4T y; “como no son iguales” dispersó a esta unidad, ahora los agentes que llegaron a cuidar más de 150 planteles y que realizaban detenciones de presuntos delincuentes más de la mitad de aquellos 700 capacitados para vigilar el entorno escolar están cuidando los bancos de Bienestar, las exposiciones que se presentan en el Zócalo capitalino y a otros los enviaron a dirigir el tránsito, mientras en Iztacalco y el estado de Sonora, hay balaceras en las escuelas.
En este entorno de violencia la niñez vive también en la «narcocultura», las series y las películas de los narcos guapísimos y llenos de mujeres ¿tienen un efecto en nuestros niños y niñas? sobre todo, cuando hay carencias extremas e incluso cuando no las hay, señala- Marina Flores, líder del estudio y directora de monitoreo y evaluación de Reinserta.
Recordemos ese 30 de abril de 2019 cuando AMLO dijo: “Niñas y niños de México serán atendidos con privilegio”, tal parece que es el privilegio de morir.












