Ángel Bejarano O. 

Pío López Obrador no es político, el hermano del presidente es un tipo que, gracias al parentesco, le consiguieron el cargo de operador político en Chiapas, previo a las elecciones del 2018. Su misión fue conseguir votos que garantizaran, al menos en ese caluroso estado, el triunfo de quien llevaba más de 18 años en campaña. 

Y dentro de sus actividades tenía la obligación de reunir dinero para la campaña presidencial, eso ya lo aceptó, aunque en su momento el silencio fue la respuesta al video que Carlos Loret de Mola subió a LatinUs, cuyas imágenes mostraban a Pío recibiendo un millón de pesos de manos de David León, quien tenía dos funciones: operar políticamente para el (des) gobernador de Chiapas, Manuel Velasco, y como coordinador nacional de Protección Civil del gobierno morenista. 

La escena data del año 2015, pero la exhibición del video fue en el 2020. Juntos, en un lugar público, David León le entrega el primer millón de no sé cuántos más serían, pero la plática destaca que ya llevaban varios meses de la colaboración voluntaria del pésimo gobernador chiapaneco. Le recalca el intermediario que le hicieran saber a Andrés que los apoyos se estaban entregando como se había acordado. 

Una segunda reunión se dio en la casa de Pío, y la entrega fue idéntica.  

Todo lo anterior viene al caso porque el medio de comunicación “Expansión” lo entrevistó en días pasados y dio paso a una letanía de lamentos, argumentando que la demanda que interpuso en contra de Loret de Mola “por difamación y daño moral a mi persona”, estaba congelada. 

Pero acaso lo más importante de la entrevista fue el cinismo mostrado por Pío al aceptar que los dineros recibidos (“aportaciones para apoyar al movimiento, mismos que se utilizaron para gastos menores”) fue para movilizar “a quienes querían un cambio verdadero”. 

Ese mismo año David León entregó 150 mil pesos al benjamín de la familia. Otro video muestra a Martín Jesús López Obrador estirando la mano para hacerse de los dineros. 

El argumento esgrimido por David para deslindar a Manuel Velasco fue un insulto para quienes vieron el video: “el dinero que le di a Martín fue un préstamo a título personal, producto de mis ahorros…”. 

Sin comentarios… 

Dos aspectos habría que resaltar del apoyo brindado a López Obrador por Manuel Velasco, quien llegó al gobierno chiapaneco vestido con los colores verdes del PVEM en el 2012.  

Uno: Los recursos financieros salieron del presupuesto autorizado por el Congreso de la Unión, mismos que estaban etiquetados en diversos rubros, violando así la normatividad. Evidentemente que eso no le preocupó a quien se le ha considerado uno de los peores gobernadores de Chiapas, quien al término de su primer año inundó la entidad con espectaculares para dar a conocer los avances de su administración. Más de 120 millones de pesos se gastó en publicidad, pese a que Chiapas es uno de los estados más pobres de México. 

Dos: Ni el INE ni la Auditoría Superior de la Federación se dieron a la tarea de fiscalizar los recursos utilizados por Manuel Velasco.  

Habría que añadir que, aunque el Sistema de Administración Tributaria descubrió, mediante auditorías realizadas al gobierno chiapaneco en los años 2019 y 2020, operaciones simuladas con seis empresas fantasma por un monto de 500 millones de pesos, nada pasó. Velasco vendió su amor y su libertad con la condición de apoyar a Morena. Cuestión de recordar el amasiato que existe entre el mercenario Partido Verde y Morena. 

Entonces, después de varios años en que se sucedieron los acontecimientos para apoyar el movimiento de Morena (“no hay ningún problema en ello”, dijo en su momento AMLO cuando se le preguntó su opinión de los videos), las instituciones se fueron al carajo. 

“No me vengan con que la ley es la ley…”