Víctor Gutiérrez Juárez 

El pasado mes de junio, se llevó a cabo la Cumbre de las Américas y la inasistencia del presidente de México, causó mucho enojo en nuestro vecino del norte, de tal manera, que empezaron las consecuencias, donde dicen muchos, que son casualidades, y es que amigo lector, en estas “casualidades” y después de una reunión sostenida este mes de julio, entre el presidente de Estados Unidos Joe Biden y Andrés Manuel López Obrador, se ha desencadenado dos temas que han empezado a incomodar al gobierno mexicano. Como muestra un botón es la detención de uno de los capos de las drogas más buscado, Caro Quintero y ahora el llamado a consultas de Estados Unidos por la política energética de México dentro del T-MEC.  

Debido a estos recientes desencuentros diplomáticos, entre los dos países, La DEA, la agencia antidrogas estadounidense ha empezado una búsqueda y captura de capos que ha empezado con dureza y hasta cierto punto, ha despertado los pendientes que se tienen particularmente con México.  

Mientras en nuestro país, el gobierno sigue minimizando y desdeñando el actuar del vecino del norte, en la frontera han aparecido pancartas para encontrar a siete capos mexicanos del Cártel de Sinaloa, ofreciendo una jugosa recompensa de 900 millones de pesos. 

 La agencia de noticias Reuters, publicó a finales de abril de este año, que el grupo antidrogas que compartía datos confidenciales hacia la DEA fue cancelado, así como sus operaciones de cooperación bilateral, el presidente mexicano, argumentó que el grupo que trabajaba mano a mano con la DEA, fabricaba delitos, que estaban infiltrados por delincuentes y hacían lo que querían. 

Esta cooperación tuvo los mejores dividendos para los dos países, ya que, fruto de estas operaciones se detuvo al Chapo Guzmán. 

Todos sabemos que, desde el gobierno mexicano, se está jugando con fuego y es que, en la mesa de las conversaciones bilaterales, existen y han existido temas migratorios, armas y el fentanilo; de los cuales, en México no hay avances para el vecino país y lo peor que no hay cooperación. 

Las actividades centrales que la DEA tenía en México se encontraban participar bilateralmente en investigaciones, mantener buenas relaciones con países aliados, promover la creación de instituciones antidrogas en otros países, apoyar la recopilación de información y proveer entrenamiento. En México, la agencia contaba con un cuartel general, 10 oficinas y 55 agentes activos, los cuales llevaban a cabo las actividades principales.  

Los efectos negativos que ha traído la DEA a nuestro país son: 

  • Ha apoyado a burócratas mexicanos que han sido acusados de violaciones a derechos humanos. 
  • El segundo efecto negativo ha sido la promoción de la DEA de la “kingpin strategy” (estrategia de los capos), la cual promueve el uso de violencia y asesinato contra los capos de los cárteles, que ha causado fragmentación en cárteles. 
  • El tercer efecto negativo es el uso excesivo de fuerza bruta y de políticas violentas, donde hay desapariciones, asesinatos, operaciones encubiertas y espionaje. 
  • La clara oposición de la DEA ante políticas de relajación de drogas en los países cercanos a los Estados Unidos, y dentro del mismo. 

    Juzgue usted amigo lector, ¿Son justificadas las operaciones de la DEA en nuestro país?