Un nuevo estudio liderado por investigadores mexicanos sugiere el uso de cannabinoides como tratamiento alternativo para combatir la enfermedad de Parkinson, pues estos compuestos orgánicos son recibidos por un área del sistema nervioso central en el que se lleva a cabo el control de movimiento voluntario, una de las funciones deterioradas a lo largo de este trastorno neurodegenerativo.

En el marco de la regulación del cannabis en México, expertos del Centro de Investigaciones y Estudios Avanzados (Cinvestav) estudian nuevos blancos terapéuticos que mitiguen los efectos de la enfermedad de Parkinson, que si bien ya existen fármacos para combatirla, su administración constante puede conducir a la manifestación de efectos adversos, como movimiento involuntario anormal y trastornos gastrointestinales.

Esta afección es considerada como el segundo trastorno neurodegenerativo más frecuente, sólo por debajo del mal de Alzheimer, pues afecta a una de cada 100 personas con edad avanzada, y los casos van en aumento a causa del envejecimiento de la población.

Se caracteriza además, por producir movimientos lentos en quienes la padecen, así como temblor persistente durante el reposo, rigidez y una postura inestable. A partir de su diagnóstico, la esperanza de vida es en promedio de 15 años.