«México más que una reforma fiscal debe contar con una política fiscal integral, equitativa e inclusiva orientada al desarrollo sostenible a través de una eficiente recaudación que aumente los ingresos tributarios mediante la ampliación de la base contributiva que grave nuevas fuentes de riqueza y elimine la exclusión, la exención, la excepción, la elusión y la evasión fiscal.
Ello permitirá una mejor redistribución tributaria.
Ademas debe ofrecer una correcta deducción fiscal, subsidio y estímulos a las áreas productivas y sociales que realmente lo requieran sin prebendas políticas ni electorales.
Ello permitirá aumentar el ingreso tributario que incremente el gasto federal presupuestado para reinvertirlo en infraestructura social, física y tecnológica.
Asimismo, debe sancionarse al funcionario que permita y solape el subejercicio de la inversión pública «.
Este es el análisis de José Ignacio Martínez Cortés, coordinador de LACEN-UNAM y profesor del CRI-FCPyS en La Jornada.















