Juan García Heredia

México está siendo apaleado por Vietnam, Australia, Nueva Zelanda, Brunei, Malasia y Singapur en el marco del convenio TPP-11, pues en los primeros 11 meses de operación de este acuerdo nuestra nación presenta un déficit de 15,958 millones de dólares en el intercambio comercial con estos países.

Lo anterior es de acuerdo con un estudio del catedrático en economía de la Universidad Anáhuac, Arnulfo R. Gómez, quien explicó que tales naciones son nuevos socios comerciales para México en el esquema del Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (conocido como TPP-11).

Según el informe del anterior gobierno federal, tras la decisión de Estados Unidos de abandonar el TPP, se constituyó el tratado de libre comercio TPP-11, integrado por los 11 países restantes: Australia, Brunei Darussalam, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam.

Conforme al experto, con seis de esas naciones (Australia, Nueva Zelanda, Brunei, Malasia, Singapur y Vietnam) el TPP entró en vigor con México hace 11 meses, cuando se inició la reducción de aranceles como parte del tratado.

A juzgar por los datos de Arnulfo R. Gómez, en esos 11 meses la República Mexicana ha sufrido una paliza en el intercambio comercial por parte de sus nuevos socios.

«Conviene señalar que con los seis nuevos socios del TPP-11 durante este periodo, el déficit de México se incrementó en 4,064 millones de dólares, para totalizar 15,958 millones de dólares, en comparación con 2018 en que fue de 11,894 millones de dólares», alertó.

Agregó que en dicho periodo (11 meses) las exportaciones mexicanas con ese destino disminuyeron 481 millones de dólares, en tanto que las importaciones procedentes de esos países se incrementaron 3,580 millones de dólares.

«Sin duda, podemos señalar que este acuerdo ha sido un éxito enorme para los nuevos socios de México en el TPP-11, con un desempeño negativo para nuestro país», expuso Arnulfo R. Gómez.

Tal situación «obliga a que en la 4ª Transformación se realice una revisión seria de nuestra política y de la estrategia de promoción del comercio exterior y de las inversiones a fin de que nuestro país también se haga acreedor de los beneficios que estas actividades normalmente generan y que muchos otros países sí han logrado».