• La diputada Lizzette Salgado advierte que millones de pacientes han enfrentado recetas sin surtir o incompletas y cuestiona la falta de planeación, medicamentos y respuestas ante una crisis que, afirma, golpea principalmente a quienes menos tienen

La Redacción

El desabasto de medicamentos en el sistema público de salud continúa afectando a pacientes en México, quienes enfrentan tratamientos incompletos, recetas que no son surtidas y, en muchos casos, la necesidad de adquirir por cuenta propia los medicamentos que deberían recibir en las instituciones públicas, advirtió la diputada local Lizzette Salgado.

La legisladora del Distrito 18 Álvaro Obregón-Benito Juárez, del Grupo Parlamentario de Acción Nacional, señaló que entre 2018 y 2023 se acumularon más de 80 millones de recetas no surtidas o surtidas parcialmente, es decir, casos en los que los pacientes no recibieron la totalidad de los medicamentos necesarios para completar sus tratamientos.

“La salud no tiene paciencia, ¿no? La enfermedad no espera a que llegue el medicamento”, sostuvo Salgado al referirse a las consecuencias que el desabasto tiene, particularmente, entre quienes padecen enfermedades crónico-degenerativas.

La diputada cuestionó que, pese a las promesas de mejorar el sistema sanitario, la realidad que enfrentan los pacientes se encuentre lejos de las expectativas planteadas por el gobierno. Recordó que se habló de alcanzar un sistema de salud incluso superior al de Dinamarca, pero consideró que las dificultades actuales contrastan con aquella promesa.

“La diabetes no espera, el cáncer no espera, todas las enfermedades crónico-degenerativas no esperan. Un hueso no solda solo, necesita el tratamiento médico necesario”, afirmó.

De acuerdo con lo expuesto por la legisladora, la problemática también ha impactado directamente la economía de las familias. Citó que 44.5 millones de personas tienen carencia por acceso a los servicios de salud, mientras que el gasto de bolsillo de los ciudadanos representa una parte importante del impacto provocado por las deficiencias del sistema.

Para Salgado, el problema no puede atribuirse únicamente a la falta de recursos, pues también involucra decisiones administrativas y deficiencias en la planeación.

“Sí es una falta de planeación, sí es una falta de capacidad para gobernar, sí tiene que ver con el tema de dónde están puestas sus prioridades”, señaló.

Fórmulas magistrales y medicamentos que no llegan

Uno de los problemas que, según la diputada, forma parte de este escenario es la falta de medicamentos especializados, entre ellos las llamadas fórmulas magistrales, preparaciones elaboradas de acuerdo con las necesidades particulares de determinados pacientes.

El tema cobra especial relevancia en la zona metropolitana de la Ciudad de México y el Estado de México, donde, de acuerdo con lo señalado por Salgado, se concentra una proporción importante de los reportes de desabasto.

“La zona metropolitana, incluyendo la Ciudad de México y el Estado de México, efectivamente concentra de manera recurrente la mayor cantidad de reportes a nivel nacional, casi entre el 25 y 35% del total de quejas registradas en la plataforma de desabasto”, explicó.

La diputada mencionó que esta problemática alcanza a instituciones como el IMSS, el ISSSTE, el IMSS en el Estado de México y la Secretaría de Salud de la Ciudad de México.

Entre los pacientes afectados, señaló, se encuentran personas con insuficiencia renal y padecimientos oncológicos, quienes requieren tratamientos específicos y oportunos.

La consecuencia, dijo, no solamente se refleja en el bolsillo de las familias, sino que puede comprometer directamente la salud y la vida de los pacientes.

“Aquí ya lo que está en riesgo es la salud de las personas, pero muchas veces la vida”, advirtió.

Salgado atribuyó parte del problema a factores estructurales, entre ellos los cambios en los modelos de compra, el incumplimiento de pagos a proveedores y deficiencias en el manejo de inventarios.

“El estar improvisando en los cambios en el modelo de compras, el incumplimiento de pago a los proveedores, el manejo de inventarios y la falta de capacidad para esto, pues es lo que nos tiene sumidos en esta crisis”, sostuvo.

A su juicio, quienes terminan pagando las consecuencias son precisamente los sectores con menos recursos, debido a que, cuando las instituciones no cuentan con los medicamentos, los pacientes deben buscarlos por cuenta propia.

El cáncer que padeció y lo que vio

La problemática del desabasto adquirió para la diputada una dimensión personal después de que, hace dos años, fuera diagnosticada con cáncer de mama.

Durante la entrevista, Salgado relató que su propia experiencia le permitió observar de cerca las dificultades que enfrentan otros pacientes, particularmente mujeres que no cuentan con las mismas posibilidades de acceso a los servicios médicos.

“Yo hace dos años fui diagnosticada con cáncer de mama y todo lo que yo viví y vi de muchas personas que no tienen acceso a un diagnóstico temprano”, relató.

Sin embargo, explicó que incluso cuando una persona logra obtener un diagnóstico oportuno, todavía puede enfrentarse a otro obstáculo: conseguir el tratamiento necesario.

“Quienes sí tienen la oportunidad de tenerlo no tienen acceso a un tratamiento que oportunamente les salve la vida”, señaló.

La legisladora calificó como dolorosa la situación de mujeres que, según su relato, pierden la vida ante la imposibilidad de acceder oportunamente a medicamentos o tratamientos.

“Es lastimoso esta realidad de ver mujeres que pierden la vida por no tener acceso a un medicamento, a un tratamiento. Y hay quienes incluso ni siquiera a un diagnóstico”, afirmó.

Para Salgado, las cifras del desabasto no deben reducirse a estadísticas, pues detrás de cada receta sin surtir existe un paciente y una familia que enfrenta incertidumbre, gastos adicionales y, en los casos más graves, consecuencias que pueden ser irreversibles.

“No son solo números, no son solo estadísticas, son cientos y miles de familias que ven afectada su realidad”, expresó.

¿Debe disculparse el gobierno federal?

Ante la pregunta de si el gobierno federal debería ofrecer una disculpa a los pacientes afectados por el desabasto, la respuesta de la diputada fue contundente.

“Sin duda”, respondió.

Salgado consideró que el problema no solamente radica en que no se haya ofrecido una disculpa a los pacientes, sino también, desde su perspectiva, en que las autoridades han intentado negar la existencia de las protestas y reclamos relacionados con las deficiencias del sistema de salud.

“Por eso me parece muy indolente que no solo no se disculpen, sino que además quieran tapar el sol con un dedo y negarlo”, sostuvo.

Como ejemplo, mencionó manifestaciones de personal médico por falta de insumos y aseguró que recientemente se registró un cierre afuera del Hospital Siglo XXI.

“No solo no disculparse, sino además negarlo habla de la indolencia de este gobierno”, afirmó.

Finalmente, la diputada llamó a que las políticas públicas coloquen la salud entre las prioridades del gobierno, particularmente porque, dijo, las enfermedades no pueden esperar a que las autoridades resuelvan sus problemas administrativos.

“Las enfermedades, los problemas de salud no esperan”, enfatizó.

Y añadió que, cuando un padecimiento afecta a un integrante de una familia, las consecuencias trascienden al paciente.

“Cuando toca a un hijo, cuando toca a una mamá, a un hermano, a nuestros seres queridos, trastoca a toda la familia”, concluyó.