El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana del Gobierno de México (SSPC), Omar García Harfuch, habla durante una rueda de prensa en Ciudad de México (México). EFE/ Mario Guzmán

Carlos Ramos Padilla

Pero qué necesidad (necedad) dicta el refranero. La presidenta (con a) acusó directamente que desde los Estados Unidos  se intenta generar divisiones al interior de su gobierno específicamente en el Gabinete de Seguridad como parte de una estrategia para debilitar a gobiernos que defienden su soberanía.

 Una vez más la estrategia de distraer atacando a otros por ello sostuvo que estas estrategias no son nuevas y forman parte de tácticas de “injerencia” que buscan enfrentar a integrantes del gobierno mexicano mediante mensajes en los que se elogia a unos funcionarios y se cuestiona a otros.

Argumentó: “Dividirnos internamente. Es una de sus estrategias, no de ahora, de siempre: generar divisiones al interior del Gabinete de Seguridad, generar divisiones al interior del Gabinete federal” y luego soltó la improvisación populachera “pero se topan con pared” y remató “el Gabinete de Seguridad del Gobierno de México tiene una coordinación y una unidad enorme”.

Quisiéramos no solo atender sus argumentaciones pero también creerle pero lo que sucede es que nuevamente las arengas y demagogia distan y muchísimo de la realidad. Acaba de ser detonado un carro bomba en Ojocaliente, Zacatecas -tierra de los Monreal- acción que a todas luces es terrorista y que debería, primero, obligar a la presidenta (con a) ofrecer una conferencia de prensa urgente marcando rutas a seguir y atendiendo la emergencia.

Segundo, la dimisión de quienes en el Gabinete de Seguridad están fallando en detectar, prevenir y evitar estos actos. ¿Dónde está la coordinación y la unidad entonces? Pero por si fuera poco de manera simultánea un apagón masivo en el sureste de México y agresiones armadas a subestaciones en Michoacán activaron las alertas por los actos de vandalismo contra la infraestructura de la Comisión Federal de Electricidad. Otro evento con dimensiones terroristas.

Estos atentados  dejaron sin energía eléctrica a más de 745 mil usuarios en Yucatán, Quintana Roo, Campeche y Chiapas, implicando, desde luego, riesgos en la seguridad nacional y en las zonas limítrofes del país. Los agresores sabían que hacían ya que dañaron las cadenas de aislamiento en dos líneas de alta tensión en el enlace Escárcega-Ticul (Campeche). Y tampoco hubo un mensaje a la nación.

 Vale subrayar también que en lo que va del año se ha reportado el asesinato de 8 periodistas. Entonces cuál es el fundamento de la presidenta (con a) para lanzar dos latigazos, defender a su inoperante gabinete de seguridad que está desequilibrando a su administración y por otro lado atestar un innecesario golpe a los Estados Unidos. Mientras la DEA eleva el prestigio de García Harfuch se han expulsado preocupantes notas públicas donde señalan su abierta participación con el crimen organizado con acusaciones muy temerarias pero que no han sido desmentidas, otro error en el control de las crisis.

Y para el cerrojazo al tema, el exsecretario de Marina, Rafael  Ojeda Durán, no está desaparecido en un sentido criminal, sino que la Fiscalía General de la República no ha podido ubicarlo para notificarle un citatorio. Estamos hablando del más alto mando de la SEMAR. Todo estos son elementos indiscutibles de que nuevamente la estrategia de seguridad y la inteligencia del país son fallidos.

En alguna nación civilizada con el pleno ejercicio del Estado de Derecho, colocaría al primer ministro o al presidente en turno, firmando su renuncia. Pero aquí, la salida fácil es tirar el costal al vecino y apartar la atención de lo esencialmente importante. Va  de nuez la ya cansada tarea de señalar al pasado, pero ya no pueden porque son parte de este, por ello de no poner nombre y apellido a algunos críticos, se generaliza y se señala a otros gobiernos de otras naciones.

¿Y perdón pero que no es asunto de seguridad nacional el evidente saqueo que representa el “huachicol fiscal” mientras sus saqueadores gozan de impunidad republicana? ¿No es asunto del gobierno que en lugar de balastro en las vías del Interoceánico colocaran piedra caliza y ahora se esté nuevamente acondicionando las vías de tránsito? De eso nada sabe el coordinado Gabinete de Seguridad o “reservarán la k formación” por años como ocurrió, por ejemplo, ¿con uno -extrañamente- miembro del Gabinete de Seguridad? Y que conste que es pregunta