Bernardo López
Defender las identidades y límites de las naciones es primordial en este momento que se está definiendo un nuevo orden mundial, ante la crisis migratoria provocada de manera intencional.
Ya hemos dado cuenta de las hordas de migrantes provenientes de Centro y Sudamérica con la finalidad de invadir Estados Unidos y Norteamérica. En Ciudad de México se asentaron cientos de migrantes haitianos en la alcaldía Tláhuac, en donde se podían ver formados en sucursales bancarias; además se instalaron otros campamentos en la alcaldía Cuauhtémoc.
El objetivo de estas movilizaciones masivas fue muy bien descrito por Alexander Dugin: privar a los individuos de cualquier vínculo y arraigo social como la cultura, el idioma, la religión, el Estado o la etnia; eliminar el sentido de pertenencia a un grupo.
El presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump hizo un fuerte señalamiento contra las acciones que emprende la Organización de las Naciones Unidas, pues acusó a la institución de crear nuevos problemas como la “migración descontrolada”
“Las Naciones Unidas están financiando un ataque a los países occidentales y sus fronteras. En 2024, la ONU presupuestó 372 millones de dólares en ayudas económicas para apoyar a unos 624 mil migrantes que viajaban a Estados Unidos”, resaltó el mandatario.
“La ONU también proporcionó alimentos, alojamiento, transporte y tarjetas de débito a los extranjeros ilegales […] para infiltrarse en nuestra frontera sur. Un total de 25 millones durante los cuatro años de la incompetente Administración Biden”, agregó.
Hizo un llamado “a todos los países a que también adopten su propia postura en defensa de sus ciudadanos. Tienen que hacerlo porque yo lo veo. No voy a mencionar nombres. Lo veo y puedo señalar a cada uno de ellos. Están destruyendo sus países”.
Señalar las contradicciones que prevalecen en la Organización de las Naciones Unidas fue el mensaje más acertado del presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump, pues la institución se originó para resolver los conflictos mundiales y alcanzar la paz mundial.
El líder republicano dijo que puso fin a siete guerras, “traté con los líderes de todos y cada uno de estos países, y nunca recibí ni una sola llamada de las Naciones Unidas ofreciéndome ayuda para cerrar el acuerdo”.
Trump sepultó al globalismo con su discurso, pues dijo que “el futuro le pertenece a los patriotas; a la soberanía e independencia de las naciones”, con lo que traza la hoja de ruta del incipiente siglo XXI.











