Miguel Ángel López Farías

En su primera llegada, Trump le puso precio a la cabeza de Maduro, 15 mdd, Biden subió la apuesta a 25 mdd y ahora, con Trump recargado se lanza el oferton de 50 mdd por el bigotón venezolano.

Nicolás Maduro, ese personaje odiado por muchos y seguido por los que no se atreven a odiarlo, está en picota, ahora con lances gringos mucho muy serios y si me apuran, que deberían tener preocupado al heredero de Chávez.

Pero debemos asentar una cosa , para los EUA, Venezuela no es materia de preocupación por su falta de democracia o porque ahí se tracen rutas aéreas para las cargas del narco (utilizando aviones de la fuerza aérea venezolana), no, Venezuela es la manzana del deseo por su potencial petrolero, y si algo ha mantenido con vida al régimen chapista y ahora de Maduro es la moneda de cambio llamada petróleo, Venezuela posee la mayor cantidad de reservas del mundo (300 mil millones de barriles), por encima de Arabia Saudita, pero esa virtud del oro negro se ha visto a la baja debido a la falta de inversiones y la misma enfermedad que aquí padecemos, la corrupción.

 Cierto es que Venezuela le vende a los EUA algo así como el 17 por ciento de su producción, pero también lo hace con China y si algo hemos comprobado es que a don Donald no le gusta que América se deje acariciar por otros brazos que no sean los suyos (las grandes compañías petroleras yanquis y toda la industria que depende de mano de obra y materias primas latinoamericanas).

El nombre del juego se llama petróleo y la guerra comercial emprendida por el bruto Trump tiene una sola ruta: el control total del energético en todo el continente.

Venezuela produce hasta el día de hoy un millón de barriles diarios, muyyyy lejos de su potencial y ha sido China la que avanzó en pláticas para que sus inversionistas sean los que inyecten recursos y que Venezuela crezca con anabólicos asiáticos, si este escenario fuese posible, veríamos a un Nicolás Maduro eternizándose y muy empoderado tras las faldas de sus amos chinos, hasta que Trump rescata la vieja y muy cierta historia del cártel de “los soles”, una organización criminal operada por militares de buen rango y del propio Maduro y sus secuaces, el cártel de los soles, según el departamento de justicia de los EUA, es el órgano rector que proporciona respaldo terrorista a otras organizaciones criminales como el “tren de Aragua “( Venezuela ) y al “cartel de Sinaloa”.

Maduro no tiene escapatoria y será capturado pronto, los ensayos de guerra operados por el pentágono en aguas marítimas cercanas a centro y Sudamérica en los que se incluyen cuatro mil soldados de infantería, especialistas en ataque anfibio, ¿un submarino nuclear? ¡por qué no!, también varios destructores, un crucero de misiles guiados y más juguetes de guerra listos para defender la seguridad nacional de los EUA … ¡y nosotros escandalizando por un dron que sobrevoló Valle de Bravo!

A Maduro ya le confiscaron cuentas y propiedades por 700 millones de dólares (dinero y casas en los EUA, pues le digo, Maduro había sido un buen proveedor de petróleo para los yanquis, hasta que le volteo bandera).

Maduro lleva la ruta de muchos títeres que antes fueron apoyados por la casa blanca, pero en estos tiempos de guerra comercial, Trump ha tasado una sola playera, o se está con él y lo que representa, o un grupo de marines irán por los huesos de esos muñecos del imperio.

Peeeeero, si creíamos que el corazón de Maduro está solo con los chinos, pues falta revisar la cercanía -sociedad – maridaje militar que posee Venezuela con Rusia.

Vladimir Putin ha sido el principal protector de Maduro, pero no dé a gratis , pues para que un dictador se sostenga es necesario contar con un ejército bien armado y que mejor que sea Rusia quien les venda todos los pertrechos, contratos militares por 10, 11 mil millones de dólares y aún contratos militares la economía desinflándose en Venezuela, Rusia ha sido el padre protector ya que la petrolera rusa Rosneft le dio a la estatal venezolana Pdvsa préstamos y créditos por unos 6.500 millones de dólares; y, dos años más tarde, entregó otros 1.500 millones de dólares , ofreciendo como garantía el 49,9% de Citgo, la empresa refinadora de petróleo que tiene Venezuela en Estados Unidos.

Así que cuando seamos testigos del por qué capturaron a Nicolás Maduro y Venezuela “recupere “su democracia, tendremos alguna idea del cómo se extirpan los tumores que a los EUA ya no les son útiles.