· Exportaciones mexicanas de vehículos ligeros sumaron un millón 955 mil 782 unidades, lo que representa una contracción de 1.38%
· Este escenario pintado como “leve” denota, sin embargo, una falla estratégica si se considera que la industria automotriz representa casi un 4% del PIB nacional
María Escalante García
De acuerdo con datos recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), entre enero y julio de 2025 las exportaciones mexicanas de vehículos ligeros sumaron un millón 955 mil 782 unidades, lo que representa una contracción de 1.38% respecto al mismo periodo de 2024. Esta cifra, además de reflejar un retroceso, se asemeja a un récord negativo: algunas fuentes indican que, en términos de primeras mitades del año natural, el descenso fue de 1.4%, ubicándose en aproximadamente 1.95 millones de unidades.
Este escenario pintado como “leve” denota, sin embargo, una falla estratégica si se considera que la industria automotriz representa casi un 4% del PIB nacional y un 20% del PIB manufacturero.
Este descenso en exportaciones debe leerse en el marco de una guerra comercial impulsada por Estados Unidos. En abril de 2025, el Gobierno estadounidense impuso un arancel del 25% a vehículos importados, aunque México consiguió a través del T-MEC una reducción al 15%. Sin embargo, esta media no fue suficiente para amortiguar los impactos:
· Las exportaciones de enero a mayo cayeron 6.3 %, con solo 1.2 millones de unidades enviadas, frente a 1.4 millones en el mismo periodo de 2024.
· Mayo fue especialmente crítico con una caída del 2.8 % solo ese mes.
Respuesta tardía del gobierno mexicano
El Gobierno mexicano, encabezado por la Secretaría de Economía, logró renegociar parcialmente el arancel mediante el T-MEC, reduciendo la tarifa promedio al 15%.
No obstante, la publicación tardía de esta medida (mediados de mayo) dejó a empresas y cadenas de suministro en incertidumbre durante al menos dos meses cruciales. Además, no hubo acompañamiento fiscal o incentivos inmediatos para fortalecer la industria frente al impacto abrupto.
El entorno desfavorable motivó decisiones devastadoras para la economía interna, General Motors anunció la traslación de parte de su producción desde México hacia EE. UU., incentivada por las nuevas condiciones arancelarias.
A esto suma que Michelin confirmó el cierre de su planta en Querétaro para finales de 2025 por obsolescencia tecnológica, lo que afectará directamente a 480 trabajadores.
Panorama difícil
Aunque un descenso del 1.38 % puede parecer menor, en el contexto económico y estratégico del país, representa una alarma, la industria automotriz, pilar exportador, está perdiendo competitividad. La migración de plantas y cierres industriales podrían resquebrajar cadenas productivas y desplazar mano de obra especializada. La narrativa oficial de “caída moderada” oculta una falta de política industrial proactiva, ante amenazas claras y predecibles.
La caída del 1.38 % en las exportaciones de autos en el primer semestre de 2025 no es un evento aislado, sino el síntoma de una política industrial reactiva y fragmentaria. La gestión gubernamental, focalizada en negociaciones y sin acompañamiento estructural, dejó al sector en desventaja frente a contingencias previsibles. Hoy más que nunca, urge una estrategia integral que combine diversificación de mercados, innovación tecnológica, y apoyos concretos para retener inversiones y fortalecer la industria local.
La caída de la exportación del sector automovilístico, el mayor del país, ocurre tras las presiones comerciales de Donald Trump desde su regreso a la presidencia de Estados Unidos el 20 de enero pasado.
“Estados Unidos fue el principal destino de las exportaciones de vehículos ligeros, con 79.3 por ciento”, precisó el Inegi.
La importancia de la industria automotriz en México radica en que representa casi 4 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) nacional y un 20.5 por ciento del PIB manufacturero, más que ningún otro sector, según la AMIA.
La información del Inegi proviene de 22 empresas afiliadas a la AMIA, así como seis empresas no afiliadas, las cuales comercializan 39 marcas que se producen y comercializan en el país.















