Edmundo Olivares Alcalá
Palabras de engaña bobos siguen utilizando los diputados de Morena y aliados del PT, Verde Ecologista y ahora el PRD, para hacer creer a la ciudadanía qué para elegir al titular a la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, se llevó al cabo un proceso de elección, es una vil farsa, desde hace tiempo se emitió el dedazo del «señor», por ende, ya se sabía quién sería, lo demás es el circo mediático.
La Comisión de Administración y Procuración de Justicia del Congreso de la Ciudad de México, realizó las entrevistas a los tres aspirantes a titularidad de FGJCDMX y las personas entrevistadas fueron Ulrich Richter Morales, Bertha María Alcalde Luján y Anaid Elena Valero Manzano
Supuestamente este proceso debería de ser una “tarea que se llevaría a cabo con grandeza y altura de miras” y conforme a las necesidades y expectativas de la sociedad capitalina, pero es todo lo contrario, será para el servicio de los morenistas y aliados.
O también para proteger a los delincuentes de cuello blanco como sucedió con el encargado de despacho de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, Ulises Lara, quien rescató al exgobernador de Chihuahua, Javier Corral de ser detenido, por agentes ministeriales de la Fiscalía Anticorrupción del Estado.
No obstante, de que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, en su oportunidad anunció un paquete de iniciativas constitucionales, entre ellas para prohibir la reelección de cualquier puesto público y otra para denegar que ediles, senadores y diputados puedan suceder a un familiar directo en los cargos de elección popular, los diputados de Morena y aliados, PT y Verde Ecologista, con el apoyo del PRD, dan el cago a Bertha María Alcalde Luján.
La familia Alcalde Luján logró ocupar cargos importantes en el gobierno de AMLO, con quien tienen relación desde el 2000, y está conformada por el abogado laboral Arturo Alcalde Justiniani y la política Bertha Elena Luján Uranga, padres de Luisa María Alcalde, la actual secretaria de Gobernación, y Bertha Alcalde, quien fue propuesta por el presidente Andrés Manuel López Obrador para ser ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Como era conocimiento del dominio público, la política desde el primer momento que dejo la Dirección General del ISSSTE, la destinaron para ser la Fiscal General de Justicia de la Ciudad de México, fue la orden que dejó Andrés Manuel López Obrador.
El sábado pasado, la Comisión de Administración y Procuración de Justicia del Congreso local aprobó el dictamen en sentido positivo respecto a la designación a favor de Bertha María Alcalde Luján como titular de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, por un periodo de cuatro años.
La procuración de justicia es una actividad notable, honorable y en favor de la protección más amplia de los derechos de las personas, pero con el nombramiento de Alcalde Lujan, solo se espera que la delincuencia organizada funcionarios, amigos, políticos y todos los de morena y aliados del PT y Verde Ecologista, reciban abrazos más no justicia cuando sean responsables de un delito.
Palabras engaña bobos son las que vierten los políticos en general de Morena y aliados, y como muestra están las palabras de la Presidenta de México quien dijo en su discurso en el Zócalo capitalino al tomar protesta como presidente de México. “Estamos en un proceso de transformación que decidió el pueblo de México contra la corrupción, el nepotismo y los privilegios”.
Supuestamente arremetió contra el nepotismo, práctica representa corrupción Su declaración coincide con el día en que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), discutirá la posible invalidez de ciertos aspectos de la reforma al Poder Judicial.
El nepotismo es una práctica por la que una persona aprovecha su cargo para otorgar empleos o favores a familiares y amigos sin considerar su idoneidad. Es considerada una forma de corrupción y favoritismo, especialmente en la administración pública, y es punible por ley en muchos países democráticos.
Todo es una mentira, de las palabras a los hechos deja mucho que desear. Los más perjudicados son la ciudadanía quien sigue vendiendo su conciencia a los políticos al recibir dinero a cambio de que apoyen a la verdadera corrupción.














