- Aún falta que caigan quienes protegieron a criminales desde el poder
Miguel A. Rocha Valencia
Más allá de reconocer la caída de criminales de “alta gama” en lo que va del actual sexenio, aunque no la extinción de las empresas criminales cuyos recursos financieros y logísticos parecen intactos, pero hace falta que caigan también los personajes que desde el poder federal, estatal y municipal las utilizaron ya sea con fines políticos o como socios en todo tipo de negocios delincuenciales.
Falta que caigan quienes desde el poder político les proporcionaron protección, contratos, lavado y hasta rutas de trasiego de drogas, armas y dinero y que incluso son rémoras para la administración actual.
Dicen quienes saben que el brazo político del crimen está intocado y se barajan muchos nombres ya sea por conocerse su cercanía con quienes se sabe son criminales comprobados como el asesinado Rey del Huachicol, Sergio Carmona o Hernán Bermúdez Requena.
Se trata de Mario Delgado Carrillo, actual secretaria de Educación Pública a quien le mataron a dos parientas en Colima y se relaciona con pruebas para ello, con el extinto huachicolero, así como Adán Sugiusto López quien tuvo bajo su mando al líder de La Barredora, que se constituyó en un socio “minoritario” del Cartel Jalisco Nueva Generación con sede en Tabasco, pero con ramificaciones en Veracruz y Puebla.
Son los casos visibles más allá de aquellas investigaciones que llevan a un banco inglés a ser sancionado por manejar dinero “sospechoso” del líder de la 4T y delincuentes conocidos. De ahí se pasó a Banorte.
No se nos olvide en ese “paquete” el manejo de efectivo de los más cercanos al anterior presidente ya fueron en operaciones “carrusel” en una misma sucursal bancaria o la recepción de sobres llenos de dinero para la causa donde los videos comprometen a los hermanos del prócer.
Lo de los hijos es cosa aparte ya que no sólo se aprovecharon del poder paterno, sino que muchas flechas de acciones ilícitas como el huachicol nos llevan a los López Beltrán y López Hernández, incluyendo a Pemex. Representan una corrupción heredada que difícilmente renunciará a sus privilegios y fortunas mal habidas acumuladas.
Tampoco pasa desapercibido que Adán Augusto López Hernández se moviera al semi anonimato, al bajo perfil para que ya no incida en la mala imagen de su partido, estrategia que parece dar resultado, aunque eso no le quita sus grandes dotes financieras para enriquecerse de un momento a otro y sus resuntas ligas con delincuentes. Tampoco lo exime como pudra en el camino de la autonomía del nuevo régimen; representa al pasado.
Y con los antecedentes electorales, no sabemos si en los próximos comicios federales, estatales y municipales los grupos criminales incidirán impunemente como lo hicieron en los de 2021 y 2024 y si su actuación será a favor del oficialismo, donde hasta les han agradecido públicamente el “portarse bien”.
Porque una cosa es que las cabezas más visibles de las empresas delincuenciales ya no estén y otra que los cárteles vayan a abandonar las plazas, el territorio ocupado en sus actividades incluso lícitas y donde cuentan con la protección de personajes de la política.
Debemos recordar que una de las vertientes que más dinero reportó a la delincuencia es la extorsión seguido de los negocios que tienen qué ver con el tráfico de drogas, robado, armas y desde luego, el abuso del poder donde hay maridaje con funcionarios públicos de todos los niveles y a ellos, se les cobra lo mismo en especie y efectivo que en influencia política o de seguridad.
Recordemos también que las organizaciones criminales “rentean” lo mismo a empresarios legítimos que a autoridades e incluso utilizan a los primeros para “lavar” el dinero negro de sus “negocios” y la extorsión. Algunos hasta se dicen inversionistas.
Ahora tenemos el escándalo de la reforma electoral que cumple con su función primaria de sacarnos de la agenda nacional de inseguridad, crisis financiera y la corrupción que impera al interior del oficialismo, veremos si cumple con la segunda parte que es debilitar las instituciones del ramo y con ello lo que aun queda de democracia. Al final, veremos si con o sin reforma los criminales hacen presencia, si como lo hacen PT y PVEM sus espacios o si por fin, ya fueron sometidos al imperio de la ley, lo cual no creemos y en cambio si pensamos que harán presencia y porqué no, impondrán sus candidatos como lo hicieron en Sinaloa, Jalisco, Guerrero, Sonora, Tamaulipas o Colima, entre otros.














