• Ese vocablo no existe en la 4T. La sumisión es ignominiosa y no hay dignidad

Miguel A. Rocha Valencia

Después de lo declarado por el nuevo secretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández, quien dicen es primo del Ganso, lo menos que haría alguien con un ápice de vergüenza, sería desertar de la feligresía de la 4T, como ocurrió con varios ex miembros del gabinete que decidieron irse antes que someter su dignidad y profesionalismo a la ignorancia y capricho del mesías.

Para Olga Sánchez Cordero, con más de 74 años, en el ocaso de su… carrera, eso no existe, no importa que en su ancianidad la regañe un sujeto con mucho menos entorchados académicos y conocimientos que ella o llegue un  paisano del mismo y le diga que a su paso por Gobernación, fue un adorno inútil que sólo sirvió cual Judas para entregar a sus pares y obedecer incondicionalmente, pasando por su dignidad de anciana.

Si quedaba alguna duda, el pariente del Ganso se encargó de remarcar ese sometimiento y la opinión que de Sánchez Cordero se tiene en Palacio Nacional. Inútil. Pero no me queda claro si la exministra no renuncia por conveniencia o al igual que a sus excolegas también la tienen atorada con “algo” que le sabe el machuchón de Macuspana.

Pero al mismo tiempo López Hernández faroleó porque quien manda en este país es precisamente y si Sánchez Cordero no hizo más, fue porque se lo impidió su paisano. Cuando intentó hablar con gobernadores, le dijo que no, lo mismo cuando quiso atender a líderes de fracciones partidarias. En todo caso le quitó toda decisión ejecutiva.

En realidad, la secretaria de Gobernación se ganó a pulso el título de “florero” porque no pudo hacer nada, no la dejaron. Y cuando lo hizo la regañaron delante de sus pares y demás miembros del gabinete. Le dijeron que no se metiera y que era una inútil.

Por eso resulta “festivo” por decir lo menos que el gobernador tabasqueño con licencia diga que va a recomponer todo, que asumirá las funciones que establece la Ley para el titular de la dependencia que le fue asignada y que su antecesora no cumplió.

Salvo que su paisano y pariente le dé permiso López Hernández no podrá hacer nada que no se le ordene desde Palacio Nacional, donde se mueve la política interna y externa del país y como el machuchón  no sale de viaje, ni siquiera en ausencia podría el neosecretario asumir funciones legales.

Porque para nadie es desconocido que en política, economía, seguridad, impartición de justicia, salud, educación y todo lo demás, quien ordena es el Mesías tropical, si alguien se desvía o dice algo que aun siendo verdad pero no le guste al Ganso, es desmentido en público, algunos son removidos y otros más, los menos, por pena o dignidad, prefirieron renunciar.

Ahora va la septuagenaria de Las Lomas a coordinar la mesa directiva del Senado, justo cuando el partido en el poder necesitará, junto con sus aliados, un manejo político y de conciliación con sus pares a fin de sacar temas que le interesan al Ganso.

No se entiende el cambio. Si ya de por sí Ricardo Monreal Ávila, haciendo a un lado su vergüenza política para intentar ayudar al profeta de la 4T aun en temas absurdos, puso toda su experiencia y relación con senadores de la oposición para “planchar” y sacar incluso con trampas las iniciativas presidenciales, no vemos de dónde sacará Sánchez Cordero el oficio y manejo parlamentario para cumplirle a su jefe. No sabe, no conoce. Ni siquiera en su propia bancada es aceptada por todos.

Salvo que, la exsecretaria vaya a aplicar el mismo estilo de diálogo que implantó en Palacio  Nacional el Consejero Jurídico Julio Scherer Ibarra de intimidación, chantaje, y Sánchez Cordero lleve en sus alforjas al Senado las famosas carpetas de investigación abiertas contra legisladores de la oposición para de esa forma obligarlos a “cooperar” con la Cuarta.

Recordemos que quien coopera con la 4T tiene privilegios y aunque sea un delincuente permanece libre como Emilio Lozoya Austin y el que no lo hace, aun siendo presunción el delito que se le imputa, es encarcelado, como la ex secretaria de Sedesol Rosario Robles Berlanga. Ya lo dijo en un exceso de soberbia el “autónomo” Fiscal General de la República, el otro anciano vengativo Alejandro Gertz Manero.