• La sentencia es bíblica y tan cierta que quien hoy alza el dedo acusador, será señalado

Miguel A. Rocha Valencia

El Ganso de Macuspana hará lo imposible por continuar en el poder o colocar a un pelele de confianza, como en el antiguo régimen, teme ser juzgado, pero no se salvará del juicio, como varios de sus colaboradores que hoy se desviven en la adulación, el autoelogio y estigmatizando a los mismo “enemigos” de la 4T.

Algunos, serán llamados criminales, otros irán al basurero porque se terminó la farsa en que se desempeñaron como funcionarios, voceros o alfiles de un régimen para el olvido, pero que sin embargo estará presente muchos años por la honda huella de destrucción económica, asesinatos, fallecimientos innecesarios por negligencia y soberbia, la impunidad del crimen organizado y desde luego por la gran corrupción de que son culpables.

Se recordará al mesías de Macuspana por las promesas cumplidas al revés, pues el crimen en vez de terminarse, se acrecienta y se apodera del territorio nacional, de gobiernos estatales y municipales, de una generación de políticos narcos que ya existía, pero hoy se descara gracias a la impunidad que les otorga la inacción o complicidad de la administración federal que se dedicó a buscar revanchas y cumplir rencores.

Se le recordará o ¿Acusará? Seguramente por los 160 mil asesinatos que se habrán registrado en el país hacia 2024, de los cuáles ya van 88 mil, o por las más de 350 mil personas que fallecieron hasta hoy por un mal manejo de la pandemia en la que recomendó salir a comer, reunirse, abrazarse y no usar el cubrebocas.

Porque la historia siempre regresa por los culpables, desenmascara a los responsables sobre todo de las masacres de los pueblos, los pone de ejemplo y le dice a la humanidad que lo recuerden para no volver a cometer los mismos errores. 

Tal vez por eso, el actual machuchón de Palacio Nacional, se esforzará, regalará dinero a manos llenas, será capaz de ir contra su propia naturaleza con tal de mantener el poder por él o un títere que le cuide las espaldas, como antes. Intentará incluso desprestigiar a los medios y periodistas por publicar la realidad.

Y no la tiene difícil el Peje con una oposición que se fragmenta en sus propios vicios, envidias y disputas, que hacen casi imposible la constitución de un frente sólido para primero, frenar la destrucción y tragedia que vive México, luego, sacar a Morena del poder y ya en él, ofrecernos un cambio que pueda recuperar algo de lo perdido en economía, seguridad, salud, educación, instituciones sólidas e independientes alejado lo más posible de la corrupción y el contubernio.

Porque al final ese es el problema, en su soberbia, ignorancia de la historia y la falta de empatía con un pueblo al que dice respetar, el profeta de la 4T, se puede autodestruir y como él, así lo afirma, es el proyecto, el partido y el gobierno, no hay una opción real que lo sustituya, por eso hay aún muchos seguidores del caudillo de Tepetitán.

México está urgido de líderes, de uno sólo que sea creíble, que unifique a la oposición y plantea un proyecto de país que salga del hoy en que se encuentra y que seguramente se profundizará en los próximos años.

Ya pasó la mitad del sexenio, el Mesías no cambia, se atreve a una nueva aventura en la que intentará desmentir lo que los números de su propio gobierno le echan en cara, especialmente en corrupción y opacidad, muertes por enfermedad y asesinatos.

Ahí están las cifras, no las puede negar, habría que sumar otros, los de esos miles de mexicanos que murieron por enfermedades diferentes a Covid-19, no sólo los de cáncer sino de males crónico-degenerativos derivados de falta de medicamentos.

Se dijo que se cancelaban contratos con farmacéuticas por una corrupción que nunca se demostró y por ello mueren inocentes todos los días. Igual que con la cancelación del NAIM, por supuestas irregularidades que no se presentan causando daños a la economía y la deuda pública por más de 600 mil millones de pesos y al final, beneficiar a Carlos Slim, el mismo mayoritario tras el aeropuerto de Texcoco, le dan obra por todas partes y por una lana, le perdonan su responsabilidad en los muertos de la Línea 12.

Total, que la inversión se fue, los muertos por violencia, irresponsabilidad y falta de medicinas se siguen acumulando. El saldo lo sabremos al final, pero claro que habrá juicio por esos crímenes.