Yo Campesino / Recuperar lo robado
Con lo que se llevaron los López, Audomaro y Amílcar, habría para invertir
Miguel A. Rocha ValenciaEl hoyo a la economía está hecho; el clan de los tabasqueños con los López Beltrán, López Hernández, Audomaro Martínez y Amílcar Olán acumuló una cantidad de dinero negro que supera a la imaginación. Con eso, el gobierno tendría para invertir en obra pública, disminuir su déficit presupuestal y su necesidad de deuda.
O sea que si en vez de actuar como lo hace la administración “apretando” a los grandes causantes para conseguir recursos adicionales se dedicara a confiscar el dinero robado a México por quienes abusaron a la sombra del poder del anterior presidente, no sólo se daría un golpe severo a la corrupción que aun polula en diversos sectores del gobierno y en general de la 4T sino que además tendría dinero para pagar intereses de la deuda, bajar el déficit y hasta evitaría espantar a la inversión privada.
A medida que pasan los días, se profundizan las investigaciones y se generan trascendidos que seguramente deja pasar la misma autoridad, se conocen los latrocinios y abusos de quienes a la sombra del caudillo macuspano, saquearon las arcas públicas mediante contratos leoninos y abusivos así como también robaron al fisco mediante estructuras criminales de fraude y lavado de recursos de origen ilícito.
Una vez más se conoce el protagonismo de los hermanos Jorge Amílcar y Luis Alberto Olán Aparicio en la trama de multimillonarios robos y más se sabrá de complicidades criminales cuando “cante” Iván Cazarín Molina “El Tanque” quien era el brazo armado del cártel de los López y contacto con el Jalisco Nueva Generación.
Por lo pronto se conocen nuevas grabaciones de llamadas telefónicas ahora para subrayar que los hermanos Olán Aparicio, tenían metidas las manos no sólo en el robo de combustible, su refinación y venta clandestina sino también en las “grandes obras” del obradorato apadrinados siempre por los hermanitos López Beltrán donde el jefe es Andrés Manuel junto con su padrino Adán López Hernández, con conocimiento de causa de todo esto, del general Audomaro Martínez quien además puso las gasolineras y empresa para comercializar el hiucahicol.
La relación de Audomaro, amigo del mesías tropical, es real, como también que sabía, estimuló y se asoció al huachicol que financió campañas con el asesinado Rey, Sergio Carmona Angulo quien utilizó su propiedad en la calle Calderón de la Braca de Polanco para hacer grandes fiestas de “encuentro” entre miembros del grupo criminal.
Ya no sólo salta a la luz pública los contratos que se les entregaron por encargo de Andy y Boby López Beltrán a los Olán Aparicio en la construcción de los fallidos ternes Maya y Transoceánico, sino también los que por más de 22 mil millones se otorgaron en la refinería de Dos Bocas en complicidad esta, de la entonces secretaria de energía y hoy gobernadora de Veracruz, Rocío Nhale, otro personaje que en menos de 10 años logró amasar una gran fortuna, propiedades millonarias y una gran cantidad de poder.
Como diría el secretario de Seguridad Omar García Harfuch, sólo se tienen los audios, como si esto no fuera al menos un indicio de las complicidades en la ejecución de accione ilícitas que se deben investigar, incluyendo la relación de todo el cártel con el grupo criminal de Jalisco a través del recién capturado Cazarín Molina, de quien también se tienen grabaciones con el menor de los Olán Aparicio.
Es tanto el dinero que se robaron todos estos sujetos, donde se debe incluir a los tamaulipecos Rocha Cantú y Roberto Blanco Cantú “El Señor de los Buques”, que si el gobierno actual quisiera sacar provecho, simplemente con que les decomisara lo que se llevaron y tienen depositado en bancos de todo el mundo o en propiedades, tendría cientos de miles de millones de pesos para paliar algunos de los problemas financieros que también le fueron heredados como la súper deuda que parece impagable.
Porque ese es otro tema, por más que se sume el costo de los trenes, aeropuertos, centros vacacionales, aerolínea y refinería que además deben estar subsidiados porque son incapaces de encontrar su punto de equilibrio financiero, no se alcanzan a justificar siete billones de pesos que se contrajeron en deuda más todo lo que se sacó de los fondos de contingencias, fideicomisos, recortes de personal, ahorros, gastos que no se hicieron.
Es muchísimo dinero y la verdad, aunque por compromiso no pueda este gobierno meter a la cárcel a los cuatroteros rateros, por lo menos que cooperen para sacar de la crisis que vive el país y que tiene sin espacio de maniobra a la actual administración.
Como diría el profeta de la 4T: se les perdona la cárcel pero que devuelvan lo robado.














