- Grave acusación del titular de Marina ¿A nombre de quién?
Miguel A. Rocha Valencia
Cuando el secretario de Marina, Rafael Ojeda Durán dijo que el enemigo en la lucha contra el narcotráfico está en el Poder Judicial, olvidó que quien ordenó la liberación de Ovidio Guzmán fue el propio Ganso de Macuspana, mismo que se entrevistó con la mamá del mayor capo del crimen organizado y ordenó a los secretarios de Relaciones Exteriores y Gobernación, ayudarla a gestionar una visa para visitar al capo en una cárcel de Estados Unidos.
También olvidó el almirante que ya son 80 políticos asesinados en este período electoral y que existen al menos 150 más amenazados por los criminales, algunos de los cuáles prefirieron salirse de la justa y dejar paso a los aspirantes propuestos por los hampones. El más reciente, el de la candidata a la presidencia municipal de Valle de Bravo, la campeona olímpica Zudikey Rodríguez, aspirante de la alianza opositora a Morena.
Para colmo, la candidata es militar y en vez de protegerla le impidieron salir a denunciar el secuestro y amenaza de muerte de parte de la Familia Michoacana si no deja la candidatura a favor de la aspirante de Morena, que además, es su prima.
Misteriosamente el “incidente” de su secuestro público y posterior amenaza, ni siquiera es investigada por la autoridad del Estado de México, quienes desde el gobernador hasta la fiscalía, recibieron instrucciones no sólo de evitar que saliera a medios, sino simplemente no realizar ninguna investigación.
Entonces ¿Quién protege a los criminales? Se le olvida al secretario de Marina que quien dio la orden de “abrazos no balazos” vive en Palacio Nacional y que desde ahí se instruye lo mismo a militares incluyendo a los disfrazados de Guardia Nacional, no mover un dedo a la hora de enfrentamiento con células de cárteles, a quienes no les tocan sus cultivos, laboratorios ni rutas de trasiego de estupefacientes y armas.
Ni hablar de la instrucción de no enfrentarlos y hasta entregar las armas y dejar que los vejen por parte de delincuentes que en muchas ocasiones los superan en armamento.
Por el contrario, la instrucción parece ser respetarles sus territorios y haberes, salvo que sean de alguna organización criminal contraria a las que se consecuenta hoy. O qué ¿La insistencia de sostener a los Salgado en Guerrero es gratis? Con ello se cuidará el legado de los Beltrán Leyva que ahí tienen muchas de sus posesiones que para el caso, bien podrían ser propiedad de los de Sinaloa. Todos en la zona de Iguala lo saben ¿Se les olvidó que el “toro” se escondió los últimos meses que tuvo como presidente municipal de Acapulco por meterse con criminales que no debía.
Al valentón le decían “Es señor de los table dance”, curiosamente en ese lapso de 2006 a 2008, fue el auge de las bandas de pornografía infantil en Acapulco, y de la “cola de borrego” en la montaña. Hoy, es consentido del machuchón de Macuspana.
Nada de eso es culpa de los jueces, a la mejor sí de lo que antes se llamaba Ministerio Público, donde la queja de los impartidores de justicia o pretexto para liberar presuntos criminales, era que las averiguaciones previas estaban mal hechas o las investigaciones incompletas. Hoy se les dice fiscales y no dependen del Poder Judicial federal o local, sino de la Fiscalía General de la República a cargo de Alejandro Gertz Manero o de las estatales.
No creemos que el secretario desconozca ese hecho, y sin embargo se lanzó contra el único poder capaz de salvaguardar la legalidad, la Constitución y el derecho positivo mexicano frente a los embates de un Ganso cada vez más irracional que arremete contra las instituciones cuyo resguardo deben garantizar los cuerpos castrenses, incluyendo, curiosamente, la Presidencia de la República.
En todo caso, a quien representa el secretario de Marina cuando se lanza contra jueces y magistrados que por cierto ya presentaron su enérgica protesta, sin duda al Ejecutivo federal, pareció que la voz de Rafael Ojeda Durán, era de las Mesías tropical y nos da una idea que no quisiera fuera realidad: que el dinero y las concesiones a los cuerpos castrenses ya hacen su efecto, el honor y el deber que conlleva el uniforme, quedaron en anécdota.
Un voto por Morena es un voto contra México