- Primero fue Mónica Aralí Soto Fragoso y ahora Guadalupe Taddei Hernández
Miguel A. Rocha Valencia
Apenas el 31 de agosto de este año de manera inesperada hay que como premio a su lealtad a la 4T se le concedió una ampliación en el cargo de magistrada del TEPJF hasta 2028, renunció Tribunal Electoral del Poder Judicial Mónica Aralí Soto Fregoso y menos de dos meses después, hace lo propio Guadalupe Taddei Zavala a la presidencia del INE.
Ambas personajes fueron artífices del México de hoy gracias a que en 2024, entregaron la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados a Morena y aliados, pese a que los votos de la contienda electoral sólo les otorgó el 54 por ciento de las curules. Gracias a ello el Ejecutivo federal ha hecho y deshecho a su capricho la Constitución y sus leyes reglamentarias.
Por eso en cascada se aprobaron reformas ilegales con rango constitucional de varios ordenamientos, especialmente la del poder Judicial con sus jueces, magistrados y ministros del acordeón de donde surgió el actual presidente del TEPJF, el chiapaneco Gilberto Bátiz García quien sustituyó en el cargo a la bajacaliforniana Soto Fragoso, quien tenía aun dos años como magistrada pero se fue aduciendo cuestiones personales que nunca se revelaron ni se aclaró cuál fue la cuestión grave causante de la dimisión.
Algunos dicen que días antes le llevó un mensaje en el cual se le daban instrucciones sobre el comportamiento que debían observar los magistrados del Tribunal en los comicios del año próximo y que en un “arranque” increíble de dignidad, prefirió retirarse con una jugosa pensión y bono de despedida.
Al igual que Mónica Alalí en el TEPJF, la consejera Guadalupe Taddei obtuvo el “dedazo” presidencial para llegar a la presidencia del Instituto Nacional Electoral con credenciales que desde el inicio la ligaban a Morena y en especial al septuagenario gobernador de Sonora, Alfonso Durazo Montaño.
En ambos caso y a pesar de loa cercanía con la 4T las dos mujeres asumieron sus cargos y cumplieron debidamente con la encomienda llegada desde palacio Nacional. A la actuación de ambas se debe el incremento exponencial de poder acumulado por el actual poder Ejecutivo y la debilidad de las instituciones electorales del país, mismas en las que pocos depositan su confianza.
Y si a ello agregamos los recientes escándalos que llevaron a la renuncia de una enamorada presidenta del INE a quien explotó “debidamente” un “empresario convertido en un auténtico padrote para sacarle contratos millonarios, la cosas se pone peor.
Pero como la señora Taddei Zavala cumplió con las órdenes de “arriba” al pie de la letra hasta el último momento, se convino en “aconsejarle” renunciar y que ahí que de la rabia, fingiéndose una serie de indagatorias que al final van a quedar como un compló de la extrema derecha, del neoliberalismo o de los periodistas, pero sin responsabilidad penal alguna.
Las cuentas embargadas a la susodicha y su empresario favorito, van a quedar en el anecdotario, porque al final de cuentas, sería bueno saber no sólo quienes son los mensajeros sino quiénes liberaron el mensaje para su difusión.
Porque pensar que los sagaces reporteros del medio que sea, fueron quienes tras sesuda investigación se toparon con los videos y audios que incriminan a la señora Taddei Zavala, resulta ingenuo.
Es lo mismo con los audios y videos que se revelan de los negociotes de los hijos del prócer de Macuspana o las copias de expedientes contra personajes seleccionados de la 4T. No salen por casualidad, tienen un fin político cuyo beneficiario se encontraría si realmente se indagara cómo llegaron a los medios, quién los filtró.
Y es que videos como los dados a conocer de la señora Guadalupe Taddei son muy personales, habría que ver si no los difundió el mismo personaje que los filmó al no recibir lo que le habían prometido o él había solicitado.
La otra vertiente es que necesariamente como ocurrió con el video de la reunión de Andrés Manuel López Beltrán y sus cuates en un café-bar de la colonia Condesa, los testimonios sean recabados por profesionales dedicados a eso, a hurgar a cambio de dinero, pues se trata de “trabajos” profesionales que caen en la ilegalidad.
Así fue el “pitazo” para ubicar a Amílcar Olán en Suiza y los trascendidos que ligar a los López con el Huachicol. Pero el caso de Taddei Zavala es diferente, son videos personales que sólo tenía quien los gravó.
Eso sería interesante que se aclarara porque hablaría de un ingrediente de traición entre comparsas por culpa del dinero. La otra es que la presidenta consejera del INE ya no fuera útil a la causa o bien, es víctima de la lucha interna en la 4T. Sería interesantísimo el tema ¿Verdad?