• ¿Nadie se hará responsable de la tragedia que vive el país? Mismas políticas genocidas

Miguel A. Rocha Valencia

Reiteran los López la receta que mejor resultado les da para matar a mexicanos: abrazos a los criminales, que las poblaciones no se defiendan y no adoptar medidas sanitarias para evitar que crezca el número de contagios y fallecimientos a causa de las variantes del SARS-CoV-2.

Esa es la receta que aplicó el Ganso desde el inicio de su ¿administración? Y la que recetó el doctor muerte con la pandemia. El caso es que, por ambos temas, el país acumula más de 500 mil fallecimientos, muchos de los cuales se deben precisamente a las políticas públicas aplicadas contra el crimen y la pandemia.

Es decir, en tres años, el machuchón de Palacio Nacional nos mostró que los muertos no le importan, incluyendo los derivados de la falta de medicamentos, tratamientos o intervenciones quirúrgicas “gracias” a sus ahorros, los de accidentes fatales como los de la Línea 12 del Metro ni mucho menos los 106 mil asesinatos cometidos en ese lapso, derivados de su empatía o complicidad con el crimen organizado.

Tampoco le deben importar los más de 500 mil decesos por Covid-19 dado que su médico favorito le dice que no se tomen precauciones contra nada, ni siquiera cuando en Sudáfrica reportan un récord de contagios a causa de Ómicron en 16 mil 366 personas de 68 mil 700 a quienes se les aplicaron pruebas rápidas, según el Instituto Nacional de Enfermedades infecciosas.

Otro caso, el de los asesinatos donde van más de cuatro mil 300 mujeres víctimas, el macuspanense fue claro al advertir a los michoacanos que no se armen, no se defiendan, que dialoguen –como lo hace él- con los criminales que los secuestran, extorsionan y los convierten en gatilleros o los matan.

Las cifras ahí están: más de 106 mil muertos y los que se acumulen en lo que falta del año a razón de 100 asesinatos promedio diario, con lo cual 2021 podría cerrar con 107 mil víctimas o más, así como los que se adicionarán por la creencia del ganso que acusando con sus abuelitos a los sicarios, se detendrá la ola de ejecuciones, sustracción de personas, suma de gatilleros mediante leva en poblaciones desprotegidas y eso sí, con militares y guardias nacionales correteando indocumentados, construyendo, administrando y ganando con obras públicas.

Por lo que toca a la pandemia el nivel de mortandad es atroz; por cifras como las actuales donde se reporta un promedio de 300 muertos y casi cuatro mil contagios diarios, en 2019 había gran preocupación y desde entonces a México se le ubicó como uno de los países con la peor gestión oficial de la infección.

El 2020 cerró con 125 mil 807 defunciones “oficiales”, hoy aún no termina el año y el reporte es de 308 mil 500 muertes, es decir ¡182 mil 693 más!

De acuerdo con el reporte de la Universidad Johns Hopkins, el incremento anual de fallecimiento por Covid-19 se deriva de la mala gestión de la pandemia, ha muerto más gente a consecuencia de las políticas públicas aplicadas, que por causade la enfermedad. La sobretasa sería superior a los 60 mil fallecimientos “oficiales” por el manejo absurdo del semáforo epidemiológico que abandonó la federación y dejó a las entidades aplicarlo a su arbitrio, más con fines economicistas que sanitarios; los mensajes desde Palacio Nacional de que no pasaba nada y que la pandemia estaba controlada y desde luego, el retraso en la aplicación de las vacunas.

No obstante, lo anterior, el doctor muerte, López-Gatell, insiste en que no debe temerse ni tomar medidas adicionales por Ómicron dado que “ayudará a avanzar en la inmunidad de rebaño”, pero no habla de quién asumirá la responsabilidad por los muertos y el posible descontrol de los contagios, como ya ocurrió en Sudáfrica.

 Eso mientras en Europa, Canadá, Estados Unidos y en el mismo Sudáfrica se toman medidas para al menos, controlar el flujo de viajeros, chequeo de certificados de vacunación y reducir la movilidad.

Al final, los López hacen lo que les da la gana, los fallecimientos no cuentan a pesar de que el ministerio de Sanidad del país africano por voz de Sibongiseni Dhlomo advierta que en su nación la cuarta ola ya les pegó con saturación hospitalaria, donde sólo el dos por ciento de los afectados, es de vacunados.

Ahí acumulan las cifras del genocidio.

Por Mi Raza Hablará el Espíritu