- Dice que López es el líder de izquierda más grande del mundo
Miguel A. Rocha Valencia
Hubo un tiempo en que se consideró a Ricardo Monreal Ávila, como un personaje capaz de hacer guardar el equilibrio entre el poder Legislativo y el Ejecutivo. Se pensó que él, como pocos políticos de talento en Morena, sería capaz de evitar al menos, algunas de las sinrazones presidenciales.
También se consideró que ese peso político no sería suficiente a la hora de las decisiones importantes y que si bien había un grupo mayoritario de senadores morenos dispuestos a seguir sus instrucciones, estas tenían que venir “desde arriba”, es decir, del Ejecutivo.
Ese tiempo pasó, el real peso y estatura de Monreal con todo y su retórica, similar al del viejo PRI, se ve con claridad al paso de las decisiones mayoritarias de Morena en la cámara de Senadores, dónde el zacatecano pastorea a la mayoría.
La imposición contra viento y marea de Rosario Piedra Ibarra, fue la piedra de toque, dio el perfil de incondicional del líder de la mayoría senatorial y lo llevó, no sólo a pasar sobre la ley, sino hasta a hacer trampa para cumplir los deseos de su patrón.
Con ello también se mostró la esencia tramposa y mentirosa de López, quien al violentar la ley para imponer su criterio, nos muestra su grado de corrupción, nos deja claro que no tiene la estatura moral que pregona y que, sí es como los demás, como los de antes, a esos que toooodos los días invoca para evadir sus responsabilidades.
No es algo que sorprenda, sólo que esperábamos algo más de Monreal; se nos olvidó que se doblegó ante López al ceder la candidatura de Morena para encabezar el gobierno de la CDMX.
Creímos empero que desde el Senado, el ex delegado en Cuauhtémoc, tendría el tamaño para al menos, decirle a López que estaba equivocado, que debía actuar conforme a ley, pero no, por el contrario lo de la designación la titularidad de Derechos Humanos, lo marcó y no sólo eso, se entregó cual vil siervo a su amo.
Sin rubor alguno se atrevió a afirmar que López, es el “líder más representativo de la izquierda en el mundo, en el mundo, ya no sólo de México”.
Esa declaración, es contraria a la opinión de Cuauhtémoc Cárdenas, coloca a Monreal como un queda bien, sin criterio propio sumado a la cargada. De plano perdió la galanura y otra cosita… Claro, no tiene opción.














