• Sin discurso propio, la corcholata favorita repite lo que su patrón dice en mañaneras

Miguel A. Rocha Valencia

Cada vez la corcholata favorita del ganso se parece más a su dueño y señor. No hay palabra que no haga suya y repita en cada evento o entrevista a modo que le organizan, dichos a los cuáles le impone su propio énfasis para que la escuchen bien en Palacio Nacional. De ahí las reservas de empresarios a entregar “todo su amor” a la exjefa de Gobierno de la CDMX, así como las dudas de muchos arrepentidos por la ausencia de cambio.

Y es que el cambio prometido no se ve ni en las actitudes, violaciones a la ley o dichos entre la “favorita” y el tlatoani, quien además ya demostró que nunca tuvo la intención siquiera de cumplir promesas de mejora en todos sentidos, sino simplemente aplicar su “proyecto” y si ese es lo que hoy tenemos, logró objetivos en todos sentidos y áreas.

Pero si su intención era un sexenio histórico de avances, crecimiento, bonanza y justicia, entonces fracasó totalmente y entregará una nación dividida, con niveles de desempleo por arriba del 3.5 por ciento de la PEA y con el nivel más alto en la informalidad con cerca de 30 millones de mexicanos que no cuentan con un salario fijo, además de que quienes lo tienen, alcanzan cerca de 12 millones en pobreza laboral, o sea que no les alcanza con el salario para pagar la canasta básica y menos hacer realidad su derecho a la recreación o a la salud.  

En salud, están los más de 800 mil muertos por pandemia y quienes fallecieron de crónico degenerativas por falta de atención, tratamientos y medicamentos, especialmente damas con cáncer de mama y cérvico-uterino o niños con leucemia y linfomas. NI hablar de infecciones mal atendidas.

Respecto a la seguridad, impartición de justicia ahí están los asesinatos, ya suman más de 171 mil y sin guerra como con Felipe Calderón, además de la entrega de territorio a los cárteles que extendieron sus tentáculos a todo el país hasta apoderarse de estados enteros como Chiapas, Tabasco, Guerrero, Michoacán o Sonora así como los ubicados en los corredores del Golfo y el Pacífico, mientras que sus empresas se expandieron a rubros “lícitos” como el comercio formal, construcción, distribución de bienes y servicios, contratación de obra pública y la mejor de todas, la política, eso sí, aliados con morena y el verde.

Y si se habla de robo al erario, como es tan opaca la 4T, no sabemos si ya superaron los 500 mil millones anuales que se “clavaron” los de Peña Nieto, pero con eso de los programas sociales, “ahorros” y entrega de contratos a empresas fantasma, los morenos no deben estar lejos o ya los pasaron pues la deuda pública crece, pero los servicios públicos se deterioran lo mismo que la administración incluyendo la de justicia.

Pero el tema es la clon que en este caso se refirió a los ex presidentes Carlos Salinas y Ernesto Zedillo de quienes subrayó sus mentiras, atracos y  demás malas acciones, especialmente en materia económica, pero la científica fue incapaz de reconocer que si hubo robos con aquéllos, con los de hoy las cosas no mejoraron, o son más burdos, descarados o simplemente les vale que los descubren como ocurre con toda la familia presidencial y los cuates, pues si de deuda se trata, con sólo la del año próximo quedaría cubierto el Fobaproa que dejan como herencia a los mexicanos con sus dos billones de pesos más los acumulados de los años anteriores que llevan al débito nacional a niveles de Miguel de la Madrid en que economistas lo consideraron impagable.

Cierto que hoy hay reservas internacionales cercanas a los 200 mil millones de dólares que “gracias” a la fortaleza del peso, disminuyeron su volumen en moneda nacional en casi un 13 por ciento y que además son la garantía de nuestra deuda pública.

Por eso cuando la autómata repite las palabras del ganso, se ve mal y peor cuando afirma que sus conferencias se refiere a un “buen gobierno” que sólo existe en su mentalidad pero que está salpicado de persecuciones, obras que no se terminaron, muertes por falta de mantenimiento en el Metro, tránsito cada vez más complicado, recortes presupuestales a organismos autónomos locales, donaciones del Congreso por 400 millones sin comprobar lo mismo que moches en las diferentes dependencias y en suma una caída en los servicios que además, se encarecieron.

Pero lo peor, fue que, si bien dio destellos de buena gobernante, al final se doblegó y se convirtió administrativa, ideológica y hasta en lo discursivamente, en un clon de quien manda en este país. Por eso hay desconfianza en ella. Si al menos diera visos de autonomía, otra sería la percepción, pero lo que hoy hay, es una copia que hace suyas las prácticas y discursos del hacedor de la 4T, con todo y sus malas mañas que justifican de manera cínica. pues así son los de Cuarta.