• También la ineptitud y el uso del poder para fines personales son pudrición

Miguel A. Rocha Valencia

Mientras el Ganso de Macuspana insiste en vivir de la corrupción del pasado, seguramente porque por ella llegó al poder, los números de muertos se acumulan a su cuenta criminal ya sea por estulticia, incapacidad o soberbia. Pero de que es responsable, no hay duda.

Igual, cuando dice que vacunas para niños sería un despilfarro y dar negocio a farmacéuticas, los pequeños ya entraron a la cuenta de fallecimientos por Covid-19 con 600 víctimas fatales de 57 mil 500 contagiados, a los que deben sumarse los casi seis mil fallecimientos de menores con cáncer, enfermedad convertida en la segunda causa de mortandad infantil.

Durante 2020, a 16 mil 850 niños y adolescentes entre 0 y 19 años, se les diagnosticó algún tipo de cáncer y las estadísticas indican que fallecieron en lo que va de esta administración, un promedio de dos mil pequeños por año, señaladamente en 2020 y lo que va de 2021.

Y aunque en algunos casos eran terminales, los decesos se aceleraron por la falta de oncológicos en farmacias públicas y privadas y la ausencia de tratamientos y diagnósticos. El número se acumula a razón de cinco mil casos anuales.

Pero para el Mesías tropical, es mejor ahorrar dinero que atender la salud. Ni siquiera le preguntaríamos cuánto vale para él una vida de niño o adulto porque con sus acciones simplemente muestra que las desprecia.

En cambio, y sin decir qué, envío dos barcos cargados con cientos de toneladas de “ayuda” a Cuba que seguramente no llegará a la población que protesta y exige libertades, esas que el caudillo quisiera acotar en México.

La pregunta en todo caso sería ¿Cuántos niños necesitan morir de Covid-19 para convencerlo de comprar con dinero presupuestal las vacunas para la población infantil?

Volvería al discurso de siempre: en el periodo liberal hubo corrupción, destrozaron el sistema de salud, había complicidad y negocios con farmacéuticas. Y entonces le preguntaríamos si acabar con eso no fue su promesa principal de campaña, y le agregaríamos ¿Por qué la solapa entre los suyos?

Todos los días habla de corruptos, de complots hasta internacionales, pero no avanzamos. Y entonces ¿Por corrupción deja morir a niños con cáncer y dejará perecer a más pequeños por Covid-19?

Corrupción es lo que él practica al no ordenar la adquisición de oncológicos, tratamientos, medicamentos para enfermedades crónico degenerativas o vacunas para niños que, también fallecen a causa de la enfermedad o alguna de las comorbilidades provocadas por el neoliberalismo.

O qué ¿También los niños se mueren para participar en la conjura nacional e internacional en su contra? Fallecen acaso en una asociación inconfesable para hacer grandes negocios donde al final, si la corrupción existe, entonces los beneficiarios de la misma son los funcionarios de la 4T.

Porque también la incapacidad para desempeñar el cargo, la inacción en el mismo, son corrupción y en este caso, causales de muertes que no debieran ocurrir, y dejan sin esperanza a niños y adultos por “ahorrar” presupuesto que luego se destinará a “vivos” mantenidos que si votan y agradecen al Mesías tropical que les regale dinero a cambio de nada.

Hay corrupción en la 4T, está demostrada, pero no aceptada por el machuchón cuyo plumaje siempre estuvo manchado. El dinero “negro” que recibió en 18 años no es gratis; en la Auditoría Superior de la Federación hay más de 170 mil millones de pesos que “no aparecen”, está observado alto porcentaje de los contratos directos otorgados sin licitación y hasta las partidas presupuestales destinadas al aeropuertito, al trenecito y a la refinería del Ganso.

Ni hablar del billón 700 mil millones de pesos que entre recuperaciones hacendarias y ahorros gastó a su gusto el falso profeta. En la Función Pública, están denunciados por malos manejos los súper delegados y los programas clientelares por desvíos y opacidad.

¿Acabó la corrupción o cambió de manos? No a la consulta. La Ley se aplica.