• El palo de la SCJN al ganso provocará el enojo en 4T. Agresiones aumentarán

Miguel A. Rocha Valencia

Con signos positivos para el estado de derecho sesionó la Suprema Corte de Justicia y hasta el impresentable Arturo Zaldívar Lelo dio signos de vergüenza al votar contra el Plan B del mesías tropical y con ello, convertir al máximo tribunal del país en el dique que impide aberraciones electorales, aunque en el INE parece que los consejeros se doblan.

Alberto Pérez Dayán, el ministro ponente contra la primera parte del Plan B del ganso encabezó la escalada contra las arbitrariedades de Palacio Nacional y sólo Loretta Ortiz y Yasmín Esquivel de Rioboó, se sometieron a los dictados de su patrón, como ya se sabía, al fin y al cabo, lacayas.

De tal suerte que los escupitajos, amenazas y demás ofensas contra los nueve ministros que votaron en contra arreciarán capitaneados por el profeta quien desde el púlpito palaciego dará la voz de arranque y la intensidad de las descalificaciones, secundado por María Estela Ríos González quien contra su antecesor pasó de ser consejera Jurídica a jilguera política de la Presidencia ya que sin argumento legal alguno, se lanza igual con epítetos contra los ministros de la SCJN.

Si al menos tuviera el tenebroso “talento” de Julio Scherer para encontrar argumentos cuasi jurídicos para amenazar a los togados o someterlos como en su momento lo hizo con Arturo Zaldívar, sería más útil al amo, porque así, mejor que Ríos González le deje su salario al vocero de la chachalaca tabasqueña.

La batalla por la legalidad no concluye máxime cuando la frustración del caudillo tendrá un nuevo episodio de rabia. Su ambición de pasar a la historia como uno de los mejores presidentes de México, se canceló y como el más destructor, vengativo e inepto tampoco lo alcanzará pues no ha podido hasta hoy con la Suprema Corte de Justicia de la Nación ni con los empleados del Congreso donde a pesar de las trapacerías, no logra doblar a toda la oposición ni con chantajes, amenazas o promesas de perdón o cargos públicos.

En todo caso se le recordará como el más vil, mentiroso, traicionero y corrupto, es decir por todo lo contrario de lo que presumió, con un plumaje que no sólo lo salpicó el lodo del pantano, sino que se hunde en el cieno de la desvergüenza e impunidad.

Dicen algunos que sus maldades y la crisis que anunció para 2025 lo van a alcanzar antes de lo que espera incluso de quien menos prevé porque ya se sabe, el peor enemigo de la 4T es él mismo; sus cercanos lo saben, conocen de su temperamento pronto a la traición y la revancha, por eso aún no saltan, pero llegado los tiempos irreversibles, lo harán, no van a renunciar a la recompensa que se han ganado sometidos, humillados y aporreados por el profeta.

De ahí mismo saldrán los primeros cobros de factura, no de una oposición que, aunque frágil, se la va a jugar porque no le queda otra, si no lo hace, desaparecerá y será asimilada en un partido hegemónico. Les va la vida en la siguiente elección federal y eso los obligará a sumarse.

Eso lo ve desde su trono el monarca de caricatura y por eso intenta estructurar algo que no tiene forma, un Frankenstein a la tabasqueña como todo lo que hace, sin proyecto, pero con una meta: intentar trascender su sexenio que como ya vimos con más de 155 mil asesinatos, sobretasa de mortandad por Covid-19 y enfermedades mal atendidas por más de millón 200 mil mexicanos en cuatro años y la confrontación que sí se da, pero no en los niveles sociales esperados, será recordado por sus fallas.

Incluso pasará a la historia con récords poco envidiables que podrán ser medidos más allá de su complicidad con el crimen organizado, las confabulaciones de su hijo Andrés con grupos oscuros, el tráfico de influencias, la canalización de contratos, aunque “sólo sean 100 millones de pesos”, la captura de diezmos y aportaciones “negras”.

El otro vástago, Ramón, cubrirá la cuota de corrupción e impunidad familiar a un nivel menos oscuro, pero más redituables con los contratos de Pemex, la holgazanería y el exhibicionismo de un millonario que, aunque se vista de seda…

Si muchos apostamos a que a pesar de todo el tejido que realiza el ganso con leyes, tiempos y corcholatas, le va a llegar su “momento” ese en que no podrá acudir a los otros datos, a los suyos, sino que la realidad y la verdad lo van a alcanzar en el país. En el extranjero ya tiene ganado hasta su sitio para irse a ocultar y evitar que lo alcance el brazo de la Ley. Veremos… Por lo pronto fueron nueve a dos y la primera parte del Plan B se fue a la basura junto con Loretta y Yasmín.