• Con el agua hasta el cuello, el ganso se juega el poder o la ignominia

Miguel A. Rocha Valencia

Con escaso margen de maniobra el mesías tropical buscará mantener el poder porque en ello le va el pellejo y la posibilidad de una ancianidad tranquila lo mismo que a varios de sus colaboradores cercanos como el fiscal Alejandro Gertz Manero y el director de CFE, Manuel Bartlett Díaz.

Ya vio que el panorama le es muy desfavorable, pero a pesar de ello, le sigue apostando a lo mismo que lo tiene contra la lona, sus errores, rencores y venganzas.

La puntilla podría ser su plan por satanizar a los 233 diputados aliancistas que se opusieron a la contrarreforma eléctrica, ya que, por un lado, la encuesta dice que sólo el 33 por ciento apoya tal campaña, 60 por ciento la rechaza y siete por ciento ni la conoce.

Es decir que la recurrencia a la violencia, satanización, confrontación o al menos división de los mexicanos, ya no le reditúa lo mismo al ganso por varias razones básicas: su régimen no presenta ningún resultado positivo, incumplió promesas de campaña, creció la violencia y asesinatos, la corrupción es más notoria y salpica a la familia presidencial; la economía está por los suelos y el panorama sexenal no tiene esperanza de mejoría con una estanflación en ciernes.

Los fusilamientos públicos de Nacho Mier y las amenazas mediáticas del líder de Morena, Mario Delgado, en vez de abonar a la cuenta del profeta, lo van a desgastar y con ello a sus voceros.

Lo peor es que existen evidencias de que el departamento de Estado de Estados Unidos tiene abiertas investigaciones contra actuales servidores públicos mexicanos, especialmente los mencionados; indagatorias que, además, no son recientes y acumulan muchos datos. De ello están enterados en el gobierno de la 4T y por eso la urgencia.

Tal vez por eso decidió acotar la actividad de agencias de investigación extranjeras en México o disolver a la selecta unidad antinarcóticos que trabajó de la mano con la Drug Enforcement Administration (DEA) en el combate al crimen organizado que tuvo entre otras “gracias” la reaprehensión de Joaquín Guzmán Loera o la ubicación de Ovidio Guzmán, quien fuera liberado por instrucciones presidenciales.

Ese tipo de operaciones contra el crimen organizado se realizaba en al menos 15 países y sirven para desmantelar redes delincuenciales. Se subraya que en México el combate a esas empresas disminuyó lo mismo que la captura de capos de la droga y tráfico ilegales.

No se soslaye que la captura del exsecretario de la defensa Salvador Cienfuegos, tuvo como base las investigaciones de la DEA en torno a las actividades del general y que por instancias del profeta cuatrotero, fue liberado en Estados Unidos para ser juzgado o investigado en México, donde el mismo Gertz Manero lo exoneró fast track.

Las declaraciones de la titular de la DEA, Ann Milgram en torno a la captura de personas ligadas al poder (como el expresidente de El Salvador) y que hizo extensivas a otros países y personajes, no deben pasar desapercibidas.

Tampoco el hecho de que el Congreso de EU se tenga una radiografía del gobierno del machuchón tabasqueño, especialmente en materia de inseguridad, apapacho al crimen organizado y el uso del poder para beneficio suyo y de sus cortesanos.

Si ya de por si las condiciones del país y los reveses recibidos deben tener las alarmas a todo lo que dan en Palacio Nacional, con los mensajes que llegan allende la frontera norte, pues deben poner sus barbas a remojar antes de que se les quemen.

Por lo pronto el Fondo Monetario Internacional nos da otra mala noticia y prevé estanflación para México para este y el próximo año, en tanto que la FED amaga con retirar sus “inversiones” y si eso sucede, nos van a dejar con menos deuda, pero menos dinero, amén de que ya se supo que este año, habrá problemas con los ingresos fiscales.

Y si eso fuera poco, el reporte de inversión está por los suelos mientras que la construcción en el sector eléctrico, de plano se desplomó.