• Lo que hace el Ganso con México, es infame: destruye, hunde y mata

Miguel A. Rocha Valencia

Trascendió internacionalmente que “dado que el nivel de AMLO como presidente es tan pueblerino, que su visión de largo plazo ni va más allá de las próximas elecciones; su comportamiento se equipara con sus vecinos centroamericanos y Estados Unidos lo coloca al nivel de Belice, Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua”.

El análisis inglés agrega que por esa razón “al presidente de México no se le concede el nivel de trato con el presidente de Estados Unidos, sino como cortesías con la vicepresidenta Kamala Harris. No es ofensa a los mexicanos, es sólo el reconocimiento del nivel de su presidente”.

Seco el elotazo del Centro Virtual de Investigación y Análisis de Política Económica y Geopolítica, que publicó el artículo “El México de AMLO, degradado”, justo cuando el Ganso festejaba que era reconocido como uno de los líderes mundiales.

Pero me parece un análisis inexacto, reconociendo de antemano el nivel aldeano, la impreparación y la marginalidad intelectual y administrativa del profeta de la 4T incluso a nivel internacional. Yo sí creo que tiene un proyecto largoplacista que depende en mucho de quien sea su sucesor, si suelta la presidencia, para lograr la transexenalidad y ser el machuchón de la cuarta más allá del plazo constitucional. Y, además, no le diría pueblerino sino perverso.

Del desprecio que sienten presidentes de otros países por el tabasqueño y se muestra cuando apenas logra convocar a sus santones de Venezuela o Cuba. Ni siquiera el nicaragüense le hace caso. Lleva tres años y ni una sola visita de alto nivel.

Llama la atención empero que en el exterior le sigan la huella como fenómeno político, económico y social a un presidente vestido como jefe de una facción, que gobierna para sus cuates, cuya corrupción es patente lo mismo que la impunidad de sus actos, de sus fieles y complicidades con empresarios criminales, de los dos bandos.

Pero eso, porque respecto a proyectos de desarrollo social o económico, cero y califican “sus proyectos” a destiempo, como “tan innecesarios como costosos y anticuados” y seguramente se ríen cuando según el profeta de la 4T, Estados Unidos debe participar en sus programas sociales como Sembrando Vida. Las respuestas recibidas son ambiguas.

Y todo eso junto, debe doler, tal vez por eso el Ganso cacaraquea (esta vez no grazna) que irá a la ONU a platicar sobre corrupción. Se van a reír de él porque el mal manejo de recursos, su opacidad en la entrega de contratos y concesiones, sus decisiones absurdas en materia energética, aérea y medio ambiental, amén de su interés por echar a pelar a los mexicanos y su ya declarada justificación para no combatir el crimen, apapachar a capos y proteger a “sus” corruptos, es mundialmente conocido.

En pocas palabras, no le dan, no tiene estatura de estadista, sino de un mediocre autócrata con ínfulas de tiranozuelo barato, bananero y tercermundista que necesita y le urge repartir dinero gratis a cambio de la lealtad, incluso de los mandos castrenses.

Del otro lado de frontera norte ya le preparan los garrotes por algunas de esas decisiones que más allá de cancelar y ahuyentar inversiones, como la contrarreforma en energía, que independientemente de los juicios por violentar contratos y tratados, harán que en nuestro país se disparen 65 por ciento las emisiones de carbono y elevará los costos de electricidad 54 por ciento, con la imposibilidad de meterle dinero presupuestal al subsidio, dado que de entrada la CFE perdió el año pasado casi 80 mil millones de pesos, en tanto que Pemex hiló su tercer año negativo con 481 mil millones de pesos, “nada más”.

De tal suerte que, de acuerdo con el informe del Laboratorio Nacional de Energía Renovable, del departamento de Energía de EU, el dar mayor participación a CFE en el mercado energético, liberará mayor cantidad de contaminantes, la caía, pérdida y desuso de parques solares y eólicos, independientemente de distorsionar factores económicos y afectar los compromisos firmados con el cambio climático.

Eso lo sabe el caudillo de Tepetitán, o ya se lo dijeron, pero sigue en su aventura de golpear a México, no a una fracción, porque esa es parte del plan, no le importa la infamia que comete contra empresas nacionales o trasnacionales, científicos o universitarios, clasemedieros aspiracionistas o chairos y ninis, sus borregos o críticos, es contra todos, contra el país.

¿Hasta dónde llegará? No lo sabemos, pero espero no sea un daño irreversible…

Por Mi Raza Hablará el Espíritu