• Inició la persecución política, violación a la Constitución e imposición de tiranía

Miguel A. Rocha Valencia

Efectivamente, de Palacio Nacional salió la instrucción para que un juez federal, Iván Aarón Zeferín Hernández, liberara la orden de aprehensión contra el gobernador de Tamaulipas, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, quien fue sentenciado por el Ganso de Macuspana de cualquier delito que se le ocurra, convirtiéndolo en perseguido político.

Claro, dirán que la orden del Juez fue por un cargo distinto a los presuntos delitos fiscales por los que el ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Juan Luis González Alcántara Carrancá determinó que, al mandatario estatal, sólo se le podrá juzgar después de cumplir su encargo constitucional.

Pero es lo mismo, porque a final de cuentas, la chicana mediante la cual los lacayos del Mesías tropical despojaron del fuero a García Cabeza de Vaca en el Congreso federal, es diferente por el cual se ordenó liberar la orden de aprehensión contra el mandatario.

Es decir, si la Fiscalía de López Obrador a cargo de Alejandro Gertz Manero enderezó una petición con un delito distinto por el cual se desaforó en el Senado a García Cabeza de Vaca, no procede, el mandatario conserva su inmunidad pues no fue por ello que se le instruyó el juicio de procedencia.

Claro para los ojos del machuchón de Palacio Nacional y su banda de morenos la orden existe, ellos la forzaron, pero para que fuera legal, tendría que realizar otro procedimiento contra el gobernador tamaulipeco.

Es obvio que hay maniobra ordenada desde el Ejecutivo, el uso del poder para mover a la Fiscalía que ya se descaró al servicio del caudillo de Tepetitán, lo mismo que la Unidad de Inteligencia Financiera de Santiago Nieto, quien se sumó al coro, al igual que el lacayo que lidera Morena en el Senado. Venganza, persecución vil para debilitar al de enfrente. El tema es que ya no podrán desacreditar a la oposición, en cambio muestran el rostro de su autoritarismo.

Se trata de manera objetiva, ya no de un procedimiento jurídico, sino de una persecución que seguramente culminará con el encarcelamiento del mandatario tamaulipeco y con ello, envía el profeta de la 4T el mensaje de que ya no se detendrá. Pone en evidencia el abuso faccioso del poder y por qué no, la intimidación a juez federal, Iván Aarón Zeferín Hernández para que liberara la orden de aprehensión a sabiendas de la improcedencia de la misma. NO dudo que lo hayan amenazado.

Ahora sí, existen los elementos para que el mandatario solicite protección internacional sobre la base de que es perseguido político.

Casi lo mismo que han hecho en otros casos de revancha, como contra la ex titular de Sedesol, Rosario Robles Berlanga, quien el propio Gertz Manero cínicamente declaró, sigue en prisión por no colaborar, como lo hace el exdirector de Pemex, Emilio Lozoya Austin y está en libertad a pesar de que confesó su participación en el ilícito que se le imputa.

Así las cosas, nos atreveríamos a asegurar que el mismo presidente de la Suprema Corte de Justicia, Arturo Zaldívar Lelo de Larrea está amenazado para someterse a los caprichos del Ganso. Su segunda visita a Palacio Nacional es sintomática, ocurrió en menos de 24 horas después de liberarse la orden de aprehensión contra el gobernador.

El titular del Poder Judicial, conoce su encargo, sabe de la conducción irregular de la Ley; es egresado de la Escuela Libre de Derecho y seguramente lo chantajean con algún “pecado” como sucedió con otro al que hicieron renunciar. Olga Sánchez Cordero actual secretaria de Gobernación, nos dicen, es quien entrega información para someter a jueces y en este caso a ministros y es responsable directa de la caída de Eduardo Medina Mora.

Por eso en la elección del próximo seis de junio se juega más que gubernaturas, diputaciones federales, congresos locales y presidencias municipales. Ahí está el futuro del país, sus instituciones y las libertades de los mexicanos.

Cierro este comentario con la sentencia de Benito Juárez que convenientemente se le “olvida” al pejelagarto: “Malditos aquéllos que con palabras defienden al pueblo y con sus hechos lo traicionan”.

Un voto por Morena es un voto contra México.