El número de tiroteos y homicidios en Estados Unidos se ha disparado durante 2020 coincidiendo con la pandemia del coronavirus y ha convertido el año que termina en el más sangriento en décadas.
En total, más de 19 mil personas -sin contar suicidios- han perdido la vida en el país en incidentes con armas de fuego, según Gun Violence Archive (GVA), una base de datos sobre violencia armada en EE.UU.
Se trata de la cifra más alta en más de 20 años, a tenor de varios recuentos que sitúan el promedio de decesos por disparos en unos 11 mil 500 al año desde 1999, incluyendo tiroteos intencionados y accidentes.
Aunque los datos aún no son definitivos en muchas ciudades, el aumento de la violencia armada ha sido generalizado en todo el país y se ha hecho notar desde el comienzo del año, aunque se aceleró especialmente durante el verano y el otoño.
Según un informe de la Comisión Nacional sobre covid-19 y justicia penal (NCCCJ, por sus siglas en inglés), los homicidios en 28 grandes ciudades se dispararon 36 por ciento entre junio y octubre con respecto al año anterior.












