• Harfuch anuncia 18 mil 480 espacios para reforzar el control penitenciario

Carlos Lara Moreno

Para impedir que las organizaciones criminales sigan operando desde el interior de las cárceles, el Gobierno de México construirá seis nuevos centros penitenciarios en Chiapas, Estado de México, Nayarit, Sinaloa, Sonora y Veracruz, con capacidad para albergar a 18 mil 480 personas privadas de la libertad, anunció Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC).

Durante la conferencia Mañanera del Pueblo, en Palacio Nacional, el funcionario informó que la presidenta Claudia Sheinbaum ordenó reforzar la seguridad, vigilancia y supervisión de los penales, además de establecer un nuevo modelo de gestión penitenciaria para recuperar y mantener el control efectivo de las instalaciones.

«El objetivo es que el Estado mantenga el control efectivo de los centros penitenciarios, que las organizaciones criminales no puedan continuar operando desde su interior y que el sistema penitenciario contribuya a reducir la violencia, combatir la impunidad y fortalecer la seguridad de las familias mexicanas», afirmó.

García Harfuch explicó que los nuevos centros penitenciarios estarán equipados con infraestructura de alta seguridad, tecnología de vigilancia y monitoreo, sistemas de inspección y bloqueo de señales de comunicación, así como módulos diferenciados para separar a los internos de acuerdo con su perfil y nivel de riesgo.

Precisó que el proyecto federal también contempla la profesionalización del personal penitenciario, el fortalecimiento de los protocolos de seguridad y la modernización de los mecanismos de administración y control.

«Estamos trabajando en un nuevo modelo de gestión penitenciaria nacional que no se limita a ampliar infraestructura, sino que también contempla mejorar los protocolos de seguridad, profesionalizar al personal y modernizar los procedimientos de administración, vigilancia y control de los centros penitenciarios», señaló.

Sinaloa será prioridad en la construcción de nuevas prisiones, luego de los recientes incidentes registrados en el centro penitenciario de Mazatlán, donde el Gobierno federal busca reforzar la presencia institucional y evitar que grupos delictivos mantengan capacidad de operación.

Por instrucciones presidenciales, el primer complejo será construido en esa entidad con recursos federales y tendrá capacidad proyectada para dos mil 640 personas privadas de la libertad.

El secretario explicó que la nueva prisión contará con sistemas modernos de vigilancia, infraestructura de seguridad y personal suficiente para garantizar su funcionamiento.

Mientras se desarrolla el proyecto, el penal de Mazatlán permanecerá reforzado con elementos de la Guardia Nacional y personal federal de Prevención y Reinserción Social.

En su informe, García Harfuch reveló que entre el 1 de octubre de 2024 y el 30 de septiembre de 2026 se realizaron tres mil 275 traslados de internos como parte de las acciones para disminuir riesgos y fortalecer el control penitenciario.

De esa cifra, destacó 636 reclusos trasladados desde Sinaloa a distintos centros federales mediante nueve operativos encabezados por la Guardia Nacional y personal penitenciario.

Asimismo, se efectuaron 614 traslados de personas procedentes de cárceles estatales, con el objetivo de atender situaciones de riesgo y reforzar la seguridad de los establecimientos.

En ese mismo periodo, las autoridades efectuaron 10 mil 513 revisiones ordinarias y 31 operativos extraordinarios, durante los cuales decomisaron más de 306 mil objetos y sustancias prohibidas que podrían ser utilizados para cometer ilícitos dentro de los penales.

El funcionario aseguró que, como resultado del reforzamiento de los protocolos de vigilancia y supervisión, los códigos de emergencia en los centros penitenciarios federales disminuyeron 35 por ciento en comparación con el periodo anterior.

Esta reducción, detalló, estuvo relacionada con una menor incidencia de riñas, agresiones, amenazas y otros hechos que ponen en riesgo tanto a internos como al personal de custodia.

«Se han fortalecido las acciones de vigilancia, supervisión y control en los centros federales de reinserción social para mantener el orden, pero sobre todo para prevenir actividades delictivas y mejorar las condiciones de seguridad de las personas privadas de la libertad, pero también del personal penitenciario», sostuvo.

García Harfuch destacó que la estrategia incluye la incorporación de mil 192 nuevos elementos al sistema penitenciario federal, así como la creación de una Unidad de Reacción Penitenciaria que intervendrá ante situaciones de riesgo y apoyará a los gobiernos estatales.

Agregó que se desarrollan proyectos de modernización tecnológica y mejoramiento de infraestructura en centros penitenciarios federales de Veracruz, Durango y Sinaloa.
El nuevo esquema también incluirá espacios educativos, capacitación para el trabajo, servicios de salud y actividades deportivas, con el propósito de fortalecer los mecanismos de reinserción social.

El titular de la SSPC sostuvo que las acciones forman parte de la Estrategia Nacional de Seguridad y que su implementación se realizará en coordinación con los gobiernos de las 32 entidades federativas, con el propósito de impedir que las cárceles continúen siendo utilizadas como centros de operación de organizaciones criminales.