Al parecer, la dignidad de la vida humana

no estaba prevista en el plan de globalización.

Ernesto Sabato

Arturo Suárez Ramírez

Estimados amigos lectores, muchas gracias por su tiempo para la lectura de la presente columna publicada en tan prestigiado medio de comunicación. La marcha del domingo pasado en contra de la administración de Andrés Manuel López Obrador, parece que le caló al presidente. Por lo menos no se confrontó con los inconformes, no hubo descalificativos hacia “los conservadores”, ni calificativos de “fifís” como todos los días.

En lo personal me sorprendió la actitud y declaración de Andrés Manuel López Obrador, el lunes pasado en “la mañanera”, cuando respondió de manera serena, quizás como pocas veces desde que es presidente, a los cuestionamientos sobre la marcha, les dijo que están en su derecho y que respetaba la libre manifestación, incitó a que estos ejercicios se sigan haciendo a lo largo de su mandato.

Por primera vez nos regala una pincelada en el buen manejo con los medios, sin confrontación. No le dio gusto a los que esperaban la descalificación y que nos lleva una espiran interminable de división social provocada por varios factores, pero uno de ellos, indudablemente es el que proviene desde Palacio Nacional.

Me comenta una fuente cercana a la presidencia, que si algo le preocupa al presidente, es la sociedad organizada, siempre pide poner atención a esos grupos, a sus demandas, porque sabe que hay un mercado al que no ha podido entrar y es a los millones que no dan el perfil para los programas sociales, y esos son los que le preocupan para convencer y llevar la fiesta en paz.

La lección le llega muy temprano al presidente, debe asumirse como líder, escuchar a los que saben y que juegan de su lado, pero también a los que saben y no batean en su equipo, ahí radica un exitoso ejercicio democrático, con el rigor de enfrentar ideas, argumentos y no berrinches. En la presidencia y en un gobierno para todos, no hay lugar para un caudillo.

Columnas mentirosas

Aunque, eso sí, ante la ausencia de una oposición política partidista, sería, digamos pues, digna, el pleito con algunos medios y periodistas continúa. El periodista Raymundo Rivapalacio, dio a conocer en su columna que Alfonso Romo le habría renunciado al presidente.

Obviamente Rivapalacio se sostiene, y Romo a desmentir. Eso llevó a López Obrador a llamar columna MENTIROSA a la escrita por Raymundo. Luego también dijo tener pruebas de periodistas que cobraban en los gobiernos pasados.

Si de verdad estamos en una Cuarta Transformación, no escondamos la mano, que suelte los nombres, los montos y que no sea una amenaza velada.

Entre palabras

En los pacillos de la Alcaldía de Azcapotzalco se escucha con más frecuencia que Vidal Llerenas Morales, pronto dejara el encargo de alcalde. Dice uno de sus cercanos, que por cierto se frota las manos, que ya tienen “hueso” amarrado en la federación. Quién lo diría, hace unos años Andrés Manuel López Obrador, ni su nombre se sabía.

Escríbeme tus comentarios al correo electrónico suartu@ghmail.com sígueme en la cuenta de Twitter @arturosuarez y en Instagram @arturosuarez_

Gracias y hasta la próxima.   

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