El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sopesa convertir la actual sala de prensa de la Casa Blanca en una piscina y habría declarado -en una reunión privada- que quiere que este sea su “último legado”, reveló este martes el diario The New York Times.
Según tres fuentes anónimas citadas por el periódico, Trump habría planteado la idea en varias ocasiones a su exsecretaria de Prensa Karoline Leavitt, quien renunció el pasado 27 de agosto, aunque la propuesta no llegó a materializarse.
La sala de prensa James S. Brady es el lugar de trabajo diario de los periodistas que cubren la Casa Blanca desde hace más de cincuenta años, por lo que sustituir ese espacio sin ofrecer una alternativa supondría, en la práctica, expulsar a la prensa del complejo presidencial.














