El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este miércoles una orden ejecutiva que otorga mayor autoridad al magnate Elon Musk como líder del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) para supervisar más de cerca el gasto de las agencias federales.

La medida, en la práctica, expande el poder de Musk para intervenir en la Administración pública a través de su labor en DOGE y obliga a las agencias a colaborar con él.

En concreto, el texto instruye a las agencias a colaborar con el equipo de DOGE para revisar contratos y subvenciones, con el objetivo de reducir, modificar o incluso cancelarlos, según el texto de la orden.

El proceso para modificar o anular contratos ya vigentes comenzará “de inmediato” y se dará prioridad a aquellos vinculados a “instituciones educativas y entidades extranjeras en casos de despilfarro, fraude y abuso”, de acuerdo con la orden.