Pedro Flores
En esta época podemos aplicar el viejo dicho de que: “se mueren los abuelos y todo se acaba” y no estamos hablando de la inseguridad, que vive el país, de la falta de medicamentos que hay en hospitales públicos, del problema de los migrantes que se avecina, sino de las muy bellas tradiciones decembrinas de nuestro México entre ellas las posadas.
Las posadas son una tradición navideña típica de México que comienza nueve días antes de la Navidad. Simbolizan el recorrido de María y José de Nazaret a Belén, y consisten en “pedir posada” de casa en casa hasta que alguien les abre las puertas.
Esta tradición se inició en el convento de San Agustín de Acolman en 1567, por el Padre Superior Fray Diego de Soria, obtuvo del Papa Sixto V, un permiso que autorizaba en la nueva España la celebración de unas Misas llamadas «de aguinaldos» del 16 al 24 de diciembre, para hacerlas atractivas se complementaban con antojitos, buñuelos, ponche, velas, “aguinaldos” (bolsas de dulces) entre otras cosas
Obviamente al último se rompía una Piñata cuyo origen tiene 2 versiones, una se remonta a la antigua China, en el libro “Los viajes de Marco Polo”. Se da a conocer que en su estancia en Asia observó cómo se rompía la figura de un buey relleno de semillas para celebrar el Año Nuevo chino.
Fue él quien llevó la tradición a Italia, donde se adaptó para conmemorar la cuaresma, de ahí pasó a España en donde Isabel Farnecio, esposa de Felipe V, promovió el baile de la piñata en Madrid de ahí, con la conquista pasó al Nuevo Mundo, en donde se hacían con ollas de barro, revestidas con cartoncillo y papel periódico o papel de china pegado con engrudo, con la figura de Estrella de antaño, ahora las hay hasta de Robocop.
Pero todo eso está a punto de desaparecer, si bien las autoridades, siguiendo la tradición de los viejos regímenes han alumbrado la ciudad con motivos navideños, este espíritu no se refleja como antaño en las casas adornadas con focos multicolores y ya no existen las viejas vecindades con sus adornos de faroles tipo chino y grandes alumbrados en donde todos cooperaban para hacer la posada.
Según el informe de la ANPEC, el costo promedio para organizar una posada este año es de 8,400 pesos, un aumento significativo en comparación con los 6,000 pesos de 2023. Este incremento impacta principalmente en la comida, bebidas y artículos decorativos, además las ventas minoristas acumulan 5 meses de caída, por la inflación galopante que vive el país.
Todo se está acabando, incluso las estaciones de radio en otros regímenes hacían promociones de piñatas y baile a quienes se reportarán con ellos, eso también se terminó, ahora dicen que reporten cualquier festividad, que por la temporada la llamaremos “posada”.
Y ni qué decir de la Cena de Noche Buena, en la cual, si quitan los celulares, puede haber más ambiente familiar, pero a los precios actuales el gasto promedio por persona para una cena de Nochebuena o Fin de Año puede ir de 5 mil pesos para arriba, una cena para diez personas podría alcanzar hasta 11 mil pesos, difícil para quienes ganan 248 mil 93 pesos, que es el salario mínimo
Pero que tal los 500 diputados recibieron un aguinaldo de 140 mil 504 pesos, mientras que los 128 senadores percibieron un aguinaldo mayor de 344 mil 877 pesos correspondiente a 40 días de su dieta o sueldo base, como recompensa por quitar todos los contrapesos al gobierno y mantener el país en estado de guerra… pero vamos bien.














