J. Adalberto Villasana

Hay que decirlo textualmente claro: El contexto post pandemia es complejo, los egresados de instituciones de educación superior responden con resiliencia y capacidad de adaptación, pero faltan acciones de gobierno y empresarios para recuperar el mercado laboral, el sector productivo y la economía.

Ante la falta de oportunidades de empleo, egresados de instituciones de educación superior optaron por el trabajo independiente, en medio de la pandemia.

“El cambio visible es que, en la búsqueda por mitigar el desempleo, los egresados universitarios decidieron iniciar su vida laboral por cuenta propia”, afirmó la coordinadora del Centro de Opinión Pública (COP), Adriana Rico Villanueva.

Hay que analizar lo encontrado por COP de la Universidad del Valle de México (UVM) que presentó  por sexto año consecutivo los resultados de la Encuesta Nacional de Egresados (ENE); que reflejan efectos del evento global que cambió la vida de la humanidad, la pandemia de COVID-19.

“Si bien se han documentado los efectos negativos en la economía y el sector laboral, la ENE arroja que también tuvo un efecto positivo en egresados que optaron por el trabajo independiente”, se subraya.

La ENE muestra que 22.4% de los profesionistas independientes y 21.8% de quienes cuentan con negocio propio, consideran que la crisis sanitaria influyó de manera positiva en sus ingresos.

Además, la pandemia permitió que las carreras de las áreas de Salud y Educación encontraran una oportunidad de empleo. Donde más impacto positivo tuvo la pandemia, en términos de mejoras de sueldo o prestaciones, fue el de Salud, ya que 24.8% de estos egresados menciona una influencia positiva en estos aspectos.

Revisando la experiencia laboral que reporta el egresado, las empresas privadas fueron las que mayor porcentaje de empleabilidad acumularon (48.3%), seguidas de las empresas o instituciones públicas (33.6%) y, finalmente, los que han tenido la oportunidad de emprender con un negocio propio (12.7%). Un cambio significativo es la tendencia de los egresados hacia su desarrollo como profesionistas independientes (32.9% vs 27.6% en la edición del 2021 y 21% en 2020). Asimismo, un 15.7% indicó no contar con ninguna experiencia laboral, una leve disminución de 1.2% respecto al año pasado.

En la edición ENE  2020, es decir, datos prepandemia, 15% de los egresados empezó a trabajar antes de iniciar sus estudios universitarios y 26% consiguió su primer empleo mientras estudiaba. Estos porcentajes aumentan respectivamente a 26.2% y 27.1% en la edición actual, tal vez como un reflejó del impacto de la pandemia en la economía familiar y de la necesidad del propio estudiante por tener un ingreso para financiar y continuar sus estudios, además de adquirir experiencia laboral.

A la pregunta ¿qué tan importante resultó el ingreso de un egresado para los hogares? Un recién graduado (2019-2022) aporta, en promedio, el 33.8% del ingreso de su hogar.

Textualmente hay que decirlo: “Para enfrentar contextos complejos respondiendo con resiliencia y capacidad de adaptación, los aprendizajes educativos deben ir acompañado de acciones por parte del gobierno y empresarios pues si bien el mercado laboral, el sector productivo y la economía dan muestra de recuperación es importante garantizar condiciones dignas de empleabilidad”. Mónica Porres, rectora institucional de la Universidad del Valle de México.

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