La Redacción
Andrés Manuel López Obrador tiene el derecho de testar, pero eso no quiere decir que el testamento tenga alguna validez porque puede pisotear la Constitución, puede ser contario al precepto de este documento, la cual es muy clara y establece los lineamientos a seguir en caso de ausencia del presidente de la República, dichas reglas no pueden alterarse por capricho presidencial, por una disposición testamentaria de López Obrador, no pueden alterarse a voluntad del poder ejecutivo”, señaló Alberto Woolrich.
En entrevista en “Charlas con amigos” el presidente de la Academia de Derecho Penal del Colegio de Abogados de Mexico A.C. advirtió que un testamento político no tiene porque rebasar los señalamientos que da la propia carta constitucional. Si quiere darle continuidad al proceso llamado de la Cuarta Transformación, se requiere la estricta aplicación de la ley porque mientras no se aplique esta no puede darse una seguridad jurídica como la que él pretende.
“El estado de derecho en México está muy convulsionado, muy violentado, muy falto de un verdadero estado de derecho un vaivén entre política y justicia, estamos verdaderamente viviendo una crisis en cuestiones de seguridad jurídica por la omisión de indagar a quien pudiera resultar responsable de la comisión de eventos delictivos gravísimos, que afectaron a la patria, ante esa circunstancia no se puede hablar de un estado de derecho”, indicó el abogado en cuanto al tema de seguridad.
Añadió que es un estado de derecho fallido, que no encuentra los cauces normales para poder hacer valer el imperio de la ley, y esto sucede porque se ha dado pensamientos afines al presidente, han evitado investigaciones que conforme a estricto derecho procede, toda la comunidad internacional tilda a México de un Estado narcopolítico, donde el poder del narcotráfico domina la situación del país.
En cuanto al trabajo del fiscal general de la República Woolrich Ortiz explicó que esta reprobado y con cero, resumió su comentario comentando que en manos de bribones es peligrosa la ley.