Tamaulipas es considerada la «sorpresa de México», por tener una gran variedad de atractivos que son tesoros escondidos.
Uno de los mejores momentos para visitar el Estado es Semana Santa, cuando es posible disfrutar de las bondades de su clima y ubicación.
Sus destinos de playa y sus espacios naturales permiten estar en contacto con el espíritu explorador y aventurero.
Playas inolvidables
Aprovechando los primeros calores del año, se puede visitar alguna de las bellas playas tamaulipecas como lo son La Pesca, Bagdad, Barra del Tordo, Carbonera, Tesoro y Miramar, la más emblemática y el atractivo turístico más visitado de Tamaulipas.
Durante las vacaciones, en las playas se programan conciertos, actividades deportivas y activaciones como «Cine bajo las estrellas», vuelo de papalotes gigantes y concursos que promueven la convivencia familiar.
Explorar la naturaleza
Vale la pena viajar a Tamaulipas sólo para visitar la Reserva de la Biósfera «El Cielo», en el municipio de Gómez Farías, donde se encuentra un ambiente natural único en el país.
Es posible rentar cabañas familiares, donde se puede convivir todo un fin de semana, además de practicar senderismo y la observación de aves.
Para quien disfruta de un destino, donde la tranquilidad y la contemplación sean los principales compañeros, definitivamente «El Cielo» brindará una experiencia espectacular y memorable que perdurará por siempre.














