Juan García Heredia

En México la subcontratación ilegal provoca una evasión que supera los 21 mil millones de pesos anuales, lo cual ha afectado trabajadores, empresas e instituciones del Gobierno Federal, en particular al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Lo anterior fue dado a conocer por el director general de ese organismo, Zoé Robledo, quien participó en la inauguración del Parlamento Abierto en Materia de Subcontratación en la Cámara de Senadores, donde aclaró que dicho monto significa para el Seguro Social lo equivalente a construir 14 hospitales de segundo nivel o 210 unidades médicas de primer nivel de atención.

“Yo prefiero que los trabajadores en este país tengan mejores hospitales, mejores servicios y cada vez haya menos empresarios presumiendo sus aviones, yates, autos y relojes”, enfatizó.
De acuerdo con el servidor público, en diciembre de 2019 el Seguro Social detectó a 14 mil 553 empresas que dieron de baja a todo su personal, que van de 101 hasta 500 empleados o más. Esa decisión afectó a alrededor de 64 mil trabajadores y sus familias.

Hablando de las principales afectaciones de la subcontratación ilegal, dijo que «se abarata el costo de la mano de obra, disminuyen para los trabajadores sus ingresos y prestaciones, tienen menos estabilidad en el empleo, dejan de recibir ingresos por prima de antigüedad, vacaciones, aguinaldo y liquidación; además, se les registra con un salario menor al real, lo que repercute en sus ahorros para el retiro y pensión».

Asimismo, expuso que la menor recaudación de ingresos reduce la capacidad del Gobierno para fondear la seguridad social, en especial, servicios de salud y pensiones y, en el caso del Infonavit, la vivienda; además, se entorpece el crecimiento de la infraestructura y capacidad instalada de las instituciones públicas, para ofrecer mayores y mejores servicios de seguridad social.

El Outsourcing, dijo, también tiene que ver con urgencias saturadas, con tiempos de espera, porque fueron muchos años que se generó un entorno de normalización, no pasaba nada a las empresas que realizaban estas prácticas, pero a quien se afecta es al Seguro Social que atiende a los trabajadores.

Indicó que, como el colesterol, hay Outsourcing bueno y malo, “si nos ponemos de acuerdo en que hay una situación que no podemos generalizar, donde una organización se puede ayudar con reglas establecidas, tenemos que fortalecerlo; pero cuando hay abusos, engaños, simulaciones y arbitrariedades, no las podemos permitir.

Cuando tenemos esta cara del agandalle, de los vivales, dañamos a todos los que pueden estar haciendo un uso correcto”.

En el evento de inauguración estuvieron presentes la presidenta del Senado de la República, Mónica Fernández Balboa; el presidente de la Comisión de Trabajo y Previsión Social de la Cámara de Senadores, Napoleón Gómez Urrutia; la secretaria del Trabajo y Previsión Social, Luisa María Alcalde Luján; la directora de la oficina para países México y Cuba de la Organización Internacional de Trabajo (OIT), Gerardina González Marroquín; y el titular de la Unidad de Inteligencia Financiera, Santiago Nieto Castillo, entre otros.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here