• La Presidenta afirma que dichos del exembajador derrumban narrativa contra AMLO.
Carlos Lara Moreno
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que no existe ninguna evidencia que vincule al expresidente Andrés Manuel López Obrador con el crimen organizado y afirmó que las recientes declaraciones del exembajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, contradicen la narrativa que durante años buscó señalar un supuesto pacto entre el exmandatario y grupos del narcotráfico.
Desde Palacio Nacional, la mandataria sostuvo que la campaña para presentar a la llamada Cuarta Transformación como un “narco gobierno” carece de sustento y responde a intereses políticos.
“El narco gobierno, narco candidata en su momento y todavía ahora, está todos los días en esta campaña sucia, campaña negra, campaña pagada, con mucho dinero para desacreditar a nuestro gobierno y al gobierno del presidente López Obrador, pero no tiene absolutamente ninguna base; al contrario, los resultados que tenemos en seguridad son enormes”, declaró.
La presidenta fue cuestionada sobre una entrevista en la que Ken Salazar habría afirmado que, durante su gestión como embajador, nunca tuvo información que apuntara a que López Obrador mantuviera acuerdos con organizaciones criminales.
Sheinbaum recordó que, días antes, algunos medios difundieron extractos del libro del exdiplomático —aún sin publicarse— en los que se hace referencia a un empresario anónimo como fuente de esas versiones.
“Hace unos días salió en Reforma un resumen, según esto, del libro de Ken Salazar… Sin embargo, ¿cuál es su fuente? La que tú dices: un empresario que no quiere decir su nombre”, señaló.
Aunque evitó identificar a esa persona, dejó entrever que existen pocos perfiles que encajan con esa descripción.
“Que cada quien saque sus conclusiones de quién se trata”, respondió.
La titular del Ejecutivo defendió los resultados del gobierno de López Obrador en materia de combate al crimen organizado y aseguró que las detenciones realizadas durante ese sexenio desmienten cualquier insinuación de complicidad.
“La detención de Ovidio, la detención de muchos otros que estaban vinculados con este cártel… es notorio y público”, afirmó.
Asimismo, contrastó esa estrategia con la de administraciones anteriores, al recordar la fuga de Joaquín “El Chapo” Guzmán del penal de Puente Grande en 2001 y la condena dictada en Estados Unidos contra el exsecretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna.
“Durante el gobierno de Fox se fuga de la cárcel El Chapo y no es detenido hasta 2014. Además, está la sentencia de García Luna, donde el propio jurado de Estados Unidos dice claramente que había vínculos y recibía dinero de ese mismo grupo delictivo”, sostuvo.