La Presidenta defiende alza salarial y rechaza intervenir en el sindicato.
Carlos Lara Moreno
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo defendió el acuerdo de incremento salarial del 8% para los trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), rechazó intervenir en la dirigencia sindical y acusó de “oportunismo político” a dirigentes del Partido Acción Nacional (PAN) que acudieron a las manifestaciones del personal del instituto.
Durante su conferencia Mañanera del Pueblo, en Palacio Nacional, la mandataria explicó que el aumento fue resultado de las inconformidades expresadas por los trabajadores, quienes inicialmente rechazaron una propuesta salarial y exigieron mejores condiciones laborales.
Detalló que el acuerdo contempla un incremento del 4% directo al tabulador y otro 4% en prestaciones, mediante un esfuerzo presupuestal y de reorganización administrativa del Seguro Social.
“Se llega a un aumento salarial de cuatro al tabulador y cuatro por ciento adicional, ocho por ciento en prestaciones”, explicó la Presidenta al referirse al acuerdo alcanzado entre las autoridades del instituto y la representación sindical.
Sheinbaum destacó que la negociación constituye un ejercicio democrático, debido a que la inconformidad de los trabajadores obligó a revisar la propuesta original y buscar recursos adicionales para mejorar sus percepciones.
Relató que, tras el rechazo inicial, el director del IMSS acudió a solicitar su intervención para encontrar alternativas financieras que permitieran elevar el incremento salarial.
“Le dije: a ver, vamos a sentarnos en una mesa de trabajo, de dónde se pueden reducir costos para poderle dar un aumento salarial mayor a los trabajadores”, recordó.
La mandataria señaló que el instituto cuenta con más de 400 mil trabajadores y sostuvo que cualquier decisión relacionada con la dirigencia sindical corresponde exclusivamente a sus integrantes.
Ante los cuestionamientos sobre la exigencia de renuncia de Rafael Olivos, dirigente sindical del IMSS, Sheinbaum rechazó que el Gobierno federal deba intervenir en la elección o destitución de representantes de los trabajadores.
“No le corresponde ni al director del IMSS ni a la presidenta de la República. En todo caso, les corresponde a los trabajadores y sus mecanismos”, enfatizó.
Afirmó que la transformación de la vida sindical implica respetar el voto libre, directo y secreto, sin repetir prácticas del pasado en las que el Ejecutivo federal influía en la designación de líderes sindicales.
“¿Cómo voy a andar decidiendo quién va a ser el dirigente de la CTM? Eso lo deciden los trabajadores, pues si no, ¿qué transformación hubo?”, cuestionó.
La Presidenta también reconoció que existen demandas laborales pendientes dentro del Seguro Social, particularmente en materia de estabilidad en el empleo, contratación de personal y mejoramiento de las condiciones de trabajo.
Explicó que algunos trabajadores contratados durante la pandemia de COVID-19 todavía carecen de certeza laboral, por lo que instruyó revisar estos casos dentro de las posibilidades presupuestales del instituto.
“Hay que dar certeza del empleo, y todo dentro del marco de un ejercicio responsable del presupuesto”, sostuvo.
Asimismo, anunció que se revisarán los mecanismos de contratación para agilizar la incorporación de médicos especialistas y cubrir oportunamente las necesidades de atención de los derechohabientes.
En el terreno político, Sheinbaum criticó la presencia de dirigentes panistas en las protestas frente a las instalaciones centrales del IMSS, entre ellos Jorge Romero, Max Cortázar y Federico Chávez, mencionados durante la conferencia.
La mandataria acusó que algunos actores de oposición intentaron aprovechar las legítimas demandas laborales para obtener beneficios políticos.
“Y luego a los otros, que de plano sí se pasan con el oportunismo político más absurdo, ridículo”, expresó.
También rechazó versiones difundidas en redes sociales que atribuían al Gobierno federal señalamientos contra los trabajadores por el desabasto de medicamentos.
“Nadie culpó a los trabajadores del IMSS”, afirmó, al señalar que su administración reconoce las deficiencias institucionales y mantiene el compromiso de corregirlas.
Sheinbaum sostuvo que las movilizaciones dejaron como resultado un acuerdo salarial, pero también evidenciaron la necesidad de mejorar las condiciones laborales y administrativas del Seguro Social.
Por último, ok a Presidenta insistió en que el incremento del 8% representa un esfuerzo financiero importante y reiteró que las decisiones sobre la representación sindical deberán mantenerse exclusivamente en manos de los trabajadores, sin intervención del Gobierno federal.