- Presidenta ordena corregir fallas en hospitales y distribución de medicinas
Carlos Lara Moreno
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reconoció que persisten problemas de desabasto de medicamentos, deficiencias en su distribución y pendientes laborales del personal médico en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), por lo que anunció que continuará realizando visitas sorpresa a hospitales y centros de salud para conocer directamente las condiciones en que operan y corregir las irregularidades.
Durante su conferencia Mañanera del Pueblo, en Palacio Nacional, la mandataria federal explicó que decidió recorrer las 24 entidades donde opera el IMSS-Bienestar para verificar el cumplimiento de las instrucciones emitidas hace aproximadamente un año y detectar las dificultades que persisten en el proceso de federalización de los servicios médicos.
“La idea es llegar y ver cómo está la situación real”, sostuvo Sheinbaum, al cuestionar la práctica de algunos responsables de hospitales y centros de salud de realizar trabajos de mantenimiento o embellecimiento únicamente cuando se anuncia una visita presidencial.
La titular del Ejecutivo relató que durante sus recientes recorridos por Hidalgo y el Estado de México encontró instalaciones donde se había cortado el pasto, podado árboles y realizado trabajos de limpieza ante su llegada.
“Hay una mala práctica de que cuando va a llegar la presidenta o el presidente, se pinta para que se vea todo bonito”, señaló.
Incluso, comentó que vecinos de uno de los centros de salud visitados manifestaron su inconformidad porque se habían podado árboles con motivo de su presencia.
La presidenta explicó que busca evitar los preparativos especiales y acudir acompañada únicamente por tres o cuatro colaboradores, con el propósito de verificar las condiciones reales de atención.
Como parte de estas giras, mantiene reuniones directas con directores de hospitales generales, materno-infantiles y de especialidades, quienes exponen problemas operativos, necesidades de infraestructura y dificultades en el abastecimiento de insumos.
En materia de medicamentos, Sheinbaum reconoció que existen deficiencias tanto con proveedores como en los mecanismos internos de distribución del IMSS.
“Hay algunos problemas de proveedores, pero también hay problemas dentro del IMSS de distribución”, admitió, al señalar que ya se están tomando medidas para resolverlos.
Precisó que durante sus recorridos identificó una demanda creciente de un medicamento para atender la diabetes, cuyo suministro resultaba insuficiente en determinados centros de salud, por lo que se instruyó incrementar las cantidades distribuidas mensualmente.
Asimismo, informó que existen trabajadores del sector salud contratados durante la pandemia que todavía no cuentan con todas sus prestaciones laborales, situación que deberá regularizarse.
“Todavía quedan algunos médicos, enfermeras, personal de salud, pues que hay que darles todas las condiciones. Entonces eso tiene que acelerarse”, expresó.
En cuanto a las demandas salariales, explicó que el incremento planteado representaría un aumento ligeramente superior al cinco por ciento en el ingreso del personal, aunque reconoció que existen asuntos pendientes de negociación sindical.
Por otra parte, Sheinbaum destacó que su administración trabaja en la modernización de los centros de salud del IMSS-Bienestar mediante tres acciones prioritarias: instalación de internet, incorporación de pequeños laboratorios para realizar análisis clínicos y digitalización de expedientes médicos.
Detalló que alrededor del 40 por ciento de los centros de salud presentan avances en la implementación de estas herramientas, mientras que el 60 por ciento restante continúa pendiente.
Como ejemplo, mencionó que en un centro de salud del Estado de México la elaboración manual de expedientes para mujeres embarazadas requería hasta 40 minutos, mientras que con el sistema digital el procedimiento se redujo a aproximadamente diez minutos.
La presidenta también cuestionó que algunos críticos del gobierno utilicen las denuncias sobre problemas en el sistema sanitario para responsabilizar a su administración de situaciones que, sostuvo, no necesariamente corresponden a los servicios públicos.
En particular, mencionó a Denise Dresser, a quien reprochó atribuir al gobierno federal la falta de un medicamento en farmacias privadas, establecimientos cuya operación y distribución dependen de sus propios mecanismos comerciales y de las autorizaciones sanitarias correspondientes.
Sin embargo, insistió en que las inconformidades auténticas de médicos, enfermeras y derechohabientes deben atenderse sin demora.
“Hay que atender las demandas legítimas”, afirmó.
Finalmente, Sheinbaum sostuvo que continuará con sus recorridos territoriales, además de las reuniones semanales que mantiene con el gabinete de salud, para identificar directamente las deficiencias del sistema sanitario.
“Hay que escuchar, hay que gobernar escuchando y atendiendo”, concluyó.