Judith Sánchez Reyes

A un día de que Rubén Rocha Moya volvió a tomar las riendas de Sinaloa tras 122 días de licencia, la presidenta Claudia Sheinbaum soltó este mediodía un mensaje en X que en Palacio y en Culiacán ya se leyó con dedicatoria.

Sin mencionar nombres, la mandataria federal escribió:

“Ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la Nación. Y mucho menos cuando aquello que se pretende colocar por encima de México no es el bienestar de su gente, sino la ambición desnuda del poder por el poder”.

Y remató:

“Porque el poder sin principios se vuelve arrogancia; el poder sin límites, abuso; y el poder que olvida al pueblo, termina enfrentándose a la historia. México merece servidores públicos que entiendan que los cargos son pasajeros, pero la responsabilidad ante la Nación es eterna”, apuntó.

Pero su cierre fue el más político:

“El Pueblo no está para alimentar ambiciones personales: está para exigir que se defienda su dignidad, su futuro y su esperanza. Por encima de cualquier nombre, de cualquier grupo y de cualquier interés particular, está el pueblo y la Nación”.

Rocha Moya regresó ayer a Palacio de Gobierno entre reclamos por seguridad y gobernabilidad. En la 4T hay molestia por cómo se ausentó, cómo operó durante la licencia y cómo regresó.

El deslinde no se hizo esperar y fue casi en cascada, a través de mensajes y comunicados.

Morena, a través de la dirigencia nacional, aseguró en un escueto comunicado que no fueron informados previamente del regreso de Rubén Rocha Moya y que “se deslindan de esta decisión”.

El golpe más duro vino de los 23 gobernadores de Morena. En un pronunciamiento conjunto cerraron filas con la presidenta Sheinbaum y calificaron la maniobra de Rocha como “unilateral” y que puede “atentar contra los principios de honestidad y lealtad” del movimiento.

Recordaron que “ninguna decisión personal está por encima del mandato ciudadano ni del proyecto colectivo” e hicieron un llamado directo “a la madurez y a la responsabilidad”.

En el Senado, la bancada guinda también hizo lo propio. Dijeron que serán respetuosos de los tiempos y de las indagatorias de las autoridades y dejaron el futuro de Rocha Moya en manos de la Fiscalía General de la República (FGR). Solo Gerardo Fernández Noroña salió a matizar, al decir que confía en su inocencia, pero advirtió que si resulta culpable “no habrá impunidad”.

El mensaje de la presidenta Claudia Sheinbaum llega horas después de informó que presentaba un fuerte cuadro gripal, con tos y fiebre, por lo que la recomendación médica era que no encabezara La Mañanera del Pueblo de este viernes – y la dejó a cargo de Rosa Icela Rodríguez-, así como la cancelación del recorrido que tenía programado por la Línea 12 del Metro.