• Presidenta niega censura y pide evitar nombres tras polémica por periodistas
Carlos Lara Moreno
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo pidió que no vuelvan a exhibirse nombres de periodistas en espacios oficiales si esa práctica genera controversia, aunque defendió que el Gobierno de México documente y denuncie la existencia de redes digitales pagadas que, aseguró, amplifican noticias falsas y contenidos contra su administración.
“Si generó este problema, pues que ya no se digan estos nombres”, respondió la mandataria al ser cuestionada sobre la presentación en la que fueron identificados comunicadores cuyas publicaciones, según la explicación gubernamental, son retomadas posteriormente por cuentas y redes para construir tendencias de opinión.
Sheinbaum rechazó que la exposición de periodistas haya tenido como propósito censurarlos, estigmatizarlos o responsabilizarlos directamente de participar en campañas contra el Gobierno.
“Nunca se planteó ni censura ni una lista de que estos son los malos periodistas, ni nada, sino un esquema de difusión que existe y que es real de las redes sociales pagadas”, sostuvo.
La Presidenta explicó que una publicación periodística puede convertirse en el punto de partida para una cadena de mensajes en redes sociales, sin que ello implique necesariamente que el autor de la información participe en la operación digital posterior.
“Muchos de estos periodistas son retomados para amplificar noticias en contra del Gobierno”, afirmó. Según Sheinbaum, algunos contenidos son utilizados incluso tiempo después de su publicación o cuando la información original ya fue aclarada por las autoridades.
Como ejemplo mencionó información relacionada con el desabasto de medicamentos. Explicó que una nota sobre la falta de un fármaco en determinado hospital puede seguir circulando meses después de que el problema haya sido solucionado, con el objetivo de sostener la percepción de que el desabasto continúa.
También recordó casos en los que, dijo, imágenes o videos correspondientes a otros países han sido difundidos en redes sociales como si hubieran ocurrido en México.
“No hay censura”, sostiene Sheinbaum
Ante los cuestionamientos sobre el posible efecto inhibitorio de que el propio Gobierno exhiba nombres de comunicadores, Sheinbaum insistió en que durante su administración no existe una política de censura contra periodistas, conductores o empresas de comunicación.
“Dígame un periodista al que hayamos censurado. No hay. Dígame un medio al que hayamos censurado”, retó.
Añadió que desde la Presidencia tampoco se han realizado llamadas a empresas de comunicación para solicitar la salida de conductores críticos.
“Dígame algún conductor que le haya hablado la Presidencia de la República para decir: ‘quita este conductor porque no me cae bien’. No ha habido”, señaló.
La mandataria también rechazó que el señalamiento público haya provocado necesariamente un daño contra los periodistas mencionados. Frente al argumento de que algunos recibieron agresiones en plataformas digitales, sostuvo que funcionarios y personas que respaldan políticas gubernamentales también enfrentan ataques.
“Yo también recibo muchas agresiones en redes sociales”, expresó.
Defiende derecho de réplica del Gobierno
Sheinbaum defendió además el derecho de su administración a confrontar públicamente información que considere falsa, imprecisa o descontextualizada.
“El Gobierno también tiene derecho de réplica”, afirmó, al señalar que ese principio resulta particularmente relevante frente a medios que, desde su perspectiva, han adoptado una posición política contra su administración.
La Presidenta mencionó a medios como Proceso,
Reforma, El Universal, TV Azteca, Televisa y Milenio para argumentar que las publicaciones periodísticas no pueden considerarse una “verdad absoluta” y que las autoridades tienen derecho a responderlas.
No obstante, diferenció entre las críticas legítimas al Gobierno y lo que considera campañas construidas mediante “medias verdades”, información falsa o la amplificación artificial de contenidos.
“Hay muchísimo debate político, muchísimo, y hay total libertad para el debate político en contra de la Presidenta, a niveles incluso ofensivos, y no lo censuramos”, aseguró.
Sheinbaum sostuvo que el fenómeno que su Gobierno busca exhibir no es la crítica periodística, sino la operación de mecanismos digitales mediante cuentas pagadas, bots y troles capaces de posicionar narrativas y tendencias.
“Sí hay mecanismos en las redes sociales que amplifican noticias falsas para generar opinión o adjetivos para generar opinión”, afirmó.