- Comunidades garífunas denuncian afectaciones ecológicas por un reality de TV Azteca en Cayos Cochinos
Carlos Lara Moreno
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo cuestionó las denuncias sobre afectaciones a comunidades garífunas y ambientalistas en Cayos Cochinos, Honduras, relacionadas con la grabación de un reality show en terrenos vinculados empresarialmente con Ricardo Salinas Pliego, y advirtió que, de confirmarse irregularidades, “no está bien”.
Durante su Mañanera del Pueblo, Sheinbaum aclaró que hasta ahora conoce el asunto por publicaciones en redes sociales, por lo que evitó adelantar una conclusión definitiva.
“Lo vi en las redes y, bueno, si es así, no está bien, pero hay que tener toda la información”, afirmó.
El pronunciamiento ocurre después de que comunidades garífunas instalaron protestas en Playa Uva, en Cayos Cochinos, ante la preparación de una nueva temporada de un programa de supervivencia. Los habitantes han denunciado restricciones a la pesca, problemas de acceso al agua y posibles afectaciones ambientales durante la temporada de desove de la tortuga carey.
De acuerdo con La Jornada, sobre integrantes del campamento llegó a pesar una orden de desalojo y posteriormente se notificó una orden de arresto contra varios participantes de la protesta si permanecían en el lugar. El periódico reportó además presencia de elementos de seguridad en la zona.
Predios están ligados a sociedad vinculada con Salinas Pliego
El conflicto tiene además una vertiente empresarial. Reportes periodísticos identifican a la Sociedad de Inversiones Ecológicas (SIEC) como propietaria de terrenos en Cayos Cochinos y señalan a Fundación Azteca Honduras como inversionista mayoritaria de esa sociedad, vinculando así los predios con el empresario mexicano Ricardo Salinas Pliego.
Las organizaciones garífunas han acusado directamente al empresario y a intereses relacionados con esas compañías de estar detrás de las acciones contra los manifestantes. Sin embargo, esas imputaciones corresponden a las denuncias de los activistas y no constituyen, por sí mismas, una determinación de responsabilidad legal.
Sheinbaum centró su postura en el cumplimiento de las normas ambientales y en los derechos de los pueblos originarios.
“Cualquier actividad que se realice en un espacio protegido para conservación de la naturaleza, o en donde los pueblos originarios son dueños de la tierra, pues es indispensable que se cubran todas las regulaciones para cualquier actividad económica”, sostuvo.
Corte IDH ya condenó a Honduras por derechos de garífunas
El conflicto ocurre meses después de que la Corte Interamericana de Derechos Humanos notificara, el 4 de marzo de 2026, una sentencia que declaró responsable internacionalmente al Estado de Honduras por violaciones a los derechos de la comunidad garífuna de Cayos Cochinos.
La Corte determinó violaciones a derechos como la propiedad colectiva, participación, acceso a la información, identidad cultural, alimentación e integridad personal, relacionadas con la falta de consulta previa, libre e informada respecto de la declaratoria y gestión del área protegida.
Ese fallo es previo al actual conflicto por las grabaciones y no establece responsabilidad de Salinas Pliego por los hechos denunciados actualmente.
En contraste con las acusaciones de los manifestantes, Mediaset, responsable de una de las producciones realizadas en Cayos Cochinos, afirmó el 7 de septiembre que sus grabaciones cuentan con autorización de la Fundación Cayos Cochinos y apoyo del gobierno hondureño. La empresa aseguró también que existen protocolos para reducir el impacto ambiental y evitar interferencias con la anidación de la tortuga carey.
Sheinbaum señaló que su gobierno continuará atento al desarrollo del conflicto antes de emitir una valoración más amplia.
“Vamos a estar pendientes de este tema y, de ser así, pues no está bien”, concluyó.