- La mandataria federal pide al Congreso de Sinaloa elegir como gobernador interino “a una persona con capacidad y honestidad»
Judith Sánchez Reyes
La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que se enteró por la publicación del propio exgobernador Rubén Rocha Moya de su decisión de regresar a funciones y luego volver a pedir licencia, y aseguró que “no le parecía pertinente” su regreso al gobierno de Sinaloa.
“Yo me enteré por la publicación del propio gobernador. No tuve ningún conocimiento previo de que él quisiera regresar a ejercer sus funciones en el estado de Sinaloa. La verdad no me parecía pertinente, por decirlo menos”, indico en La Mañanera.
“Fue cosa de él”
Sheinbaum explicó que ante el anuncio, la Secretaría de Gobernación emitió un comunicado señalando que se trataba de “una decisión personal del gobernador” y que el Gobierno Federal no tuvo injerencia.
“Realmente, así como opinamos nosotros, pues opinaron muchos otros y, finalmente, él toma la decisión de volver a pedir licencia, que procede en este momento”, dijo.
Ahora le toca al Congreso
Detalló que ahora corresponde al Congreso local nombrar a un gobernador interino para concluir el sexenio el 31 de octubre de 2027.
“El Congreso local tiene que nombrar un gobernador interino para poder llevar el ejercicio del gobierno desde este momento hasta el momento del cambio de gobernador”, indicó.
Pero con el siguiente perfil: “una persona con capacidad, honestidad, profesionalismo y entrega al pueblo de Sinaloa”. Eso es “mi única posición”, dijo, “como la de cualquier sinaloense”.
La presidenta recordó que en junio del 2027 hay elecciones en 17 estados, incluido Sinaloa. Por eso urgió a que el interinato garantice “gobernabilidad” y “elecciones en paz”. Aunque aclaró que la operación electoral le corresponde al Instituto Nacional Electoral y al Instituto Electoral de Sinaloa, pero el Ejecutivo estatal debe “garantizar las condiciones para que se acabe, cerrar el gobierno el 31 de octubre, un año más o menos, poquito más”.
“Las decisiones” de Rocha Moya ocurren en medio de una crisis de violencia en Sinaloa y a un año de las elecciones estatales de 2027.