• La Presidenta afirma que Quito violó el derecho internacional al invadir la sede.
Carlos Lara Moreno
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que fue Ecuador quien, en los hechos, rompió la relación bilateral con México al invadir la Embajada mexicana en Quito, una acción que calificó como una grave violación al derecho internacional y que, sostuvo, impide un restablecimiento inmediato de los vínculos diplomáticos.
Durante su conferencia matutina, la mandataria respondió a las críticas de la oposición sobre el estado de las relaciones de México con América Latina y aseguró que la ruptura con Ecuador fue consecuencia directa del operativo realizado por las autoridades ecuatorianas para detener al exvicepresidente Jorge Glas, quien había solicitado asilo político en la representación diplomática mexicana.
“México rompió relaciones con Ecuador porque Ecuador invadió la embajada de México en Ecuador.”
Sheinbaum explicó que las embajadas cuentan con protección jurídica internacional y representan al Estado que las acredita, por lo que el ingreso de fuerzas de seguridad ecuatorianas a la sede diplomática constituyó una violación a la soberanía mexicana.
“Cualquier país del mundo hubiera roto relaciones si alguien invade a su embajada.”
Recordó que México mantiene una larga tradición de otorgar asilo político y sostuvo que la detención de Glas dentro de la embajada convirtió el caso en un hecho de especial gravedad.
“Es muy grave lo que hicieron, muy, muy grave, y por eso no hay relaciones con Ecuador.”
La titular del Ejecutivo indicó que el litigio internacional promovido por México continúa en curso y señaló que, aunque el gobierno ecuatoriano ha planteado la posibilidad de restablecer las relaciones diplomáticas, ello no ocurrirá de manera automática.
“No es así nada más de que ahora regresamos a relaciones; tiene que haber varias consideraciones.”
La presidenta adelantó que en una próxima conferencia el canciller podrá informar sobre el estado jurídico de la denuncia presentada por México y las condiciones que eventualmente permitirían normalizar la relación bilateral.
En contraste, Sheinbaum aclaró que el caso de Perú tuvo un origen distinto, ya que fue el gobierno peruano el que decidió romper relaciones diplomáticas tras el posicionamiento de México respecto a la detención del expresidente Pedro Castillo.
“Nosotros no rompimos relaciones con Perú. Ellos rompieron relaciones con México por un posicionamiento político.”












