• Sheinbaum defiende encuestas de Morena y plantea abrir todos los resultados como ejercicio de transparencia

Carlos Lara Moreno

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo salió en defensa del método de encuestas utilizado por Morena para definir a sus coordinadores de la Defensa de la Transformación y sostuvo que, ante las críticas surgidas por los procesos internos rumbo a las elecciones de 2027, el partido deberá hacer públicos los estudios aplicados.

Durante su Mañanera del Pueblo en Palacio Nacional, la mandataria reconoció que los procesos internos suelen generar inconformidades entre quienes no resultan favorecidos, pero rechazó que las definiciones partidistas respondan a un “dedazo”, como ocurría, dijo, en el PRI.

“Siempre va a haber gente que se hubiera querido quedar como coordinador y no queda, entonces siempre va a haber algún descontento del que no quedó”, afirmó Sheinbaum al ser cuestionada sobre las críticas de militantes y simpatizantes de Morena por la falta de transparencia en algunas designaciones.

Las inconformidades se han intensificado durante septiembre debido a que Morena no ha difundido públicamente los resultados ni la metodología completa de algunas encuestas para definir coordinaciones estatales rumbo a los comicios de 2027.

Sheinbaum explicó que desde la creación de Morena se optó por un mecanismo diferente a la designación directa de candidaturas y recordó que las encuestas contienen diversas preguntas con ponderaciones específicas.

“Se tomó la decisión de que las o los coordinadores no fueran dedazo del presidente de Morena, en aquel momento, sino un mecanismo donde la gente decidiera”, sostuvo.

Detalló que los estudios demoscópicos utilizados por Morena no se limitan a preguntar quién debería ser candidato.

“Las encuestas son 10 preguntas y cada pregunta tiene un peso ponderado para dar una calificación final. No sólo se pregunta quién te gustaría que fuera el candidato de Morena”, explicó.

La presidenta agregó que tradicionalmente participa un equipo interno del partido junto con empresas demoscópicas externas que funcionan como “encuestas espejo”, con el propósito de contrastar los resultados.

Sin embargo, ante los cuestionamientos sobre la opacidad del proceso, Sheinbaum consideró que Morena deberá divulgar las mediciones.

“En su momento, pues tendrán que abrir todas las encuestas para que la gente pueda saber”, señaló.

La mandataria indicó que esa decisión corresponde a la dirigencia nacional de Morena, encabezada por Ariadna Montiel, así como a la instancia responsable del proceso interno.

“Ya decidan ellas cuándo, o el Comité Ejecutivo, o la Comisión de Encuestas”, agregó.

Sheinbaum aseguró que no interviene directamente en las mediciones ni en las definiciones partidistas y manifestó confianza en quienes conducen actualmente el proceso.

“Yo ni me meto, yo no estoy pendiente de quién encuestó y cómo encuestaron. Es un equipo muy profesional y pienso que Ariadna hace un buen trabajo”, declaró.

En mayo pasado, la propia Sheinbaum había señalado públicamente que no participaría en la decisión de las candidaturas de Morena y que esa responsabilidad correspondía al partido y a sus mecanismos internos.

Defiende llegada de perfiles provenientes de otros partidos

Sheinbaum también respondió a los cuestionamientos por la trayectoria política de algunos de los perfiles seleccionados, particularmente de quienes anteriormente militaron o colaboraron con otras fuerzas políticas.

Al referirse al caso de Beatriz Mojica, recientemente designada coordinadora en Guerrero, la presidenta recordó que Morena se ha conformado históricamente con personas procedentes de distintas corrientes y partidos. Mojica fue seleccionada como coordinadora estatal en Guerrero en medio de resistencias de algunos sectores internos y aliados.

“Morena se fue construyendo con personas que venían de distintos lugares, convencidas en un proyecto”, afirmó.

Sheinbaum recordó además que diversos gobernadores y dirigentes se incorporaron al movimiento en diferentes etapas y rechazó que la antigüedad dentro de Morena sea, por sí misma, un criterio determinante para ocupar candidaturas.

Aseguró que el mecanismo es democrático precisamente porque no depende de la decisión unilateral de la dirigencia.

“Si fuera un dedazo como era con el PRI, pues entonces sería hasta más fácil, porque ya es el que quiera el presidente o la presidenta. Y no, pues es democrático el proceso”, expresó.

La mandataria admitió que esa misma apertura puede provocar disputas y expresiones públicas de inconformidad.

“Morena está acostumbrado a hacerlo público. Aquí se quejan y todo es en las redes, unos opinan y otros opinan”, comentó.

Finalmente, llamó a quienes participan en las disputas internas a evitar convertir las candidaturas en conflictos personales.

“Hay que serenarse y no es un tema personal. Lo más importante es un proyecto”, manifestó.

“En todos los partidos políticos no debería ser temas personales, sino un proyecto, y lo que se pone a discusión en una elección, más allá de las personas, son los proyectos”, concluyó.