- La Presidenta afirma que la captura de «El Mayo» Zambada rompió al grupo criminal
Carlos Lara Moreno
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo sostuvo que la injerencia de Estados Unidos en asuntos de seguridad provocó un rompimiento dentro de un grupo delictivo en Sinaloa y detonó la ola de violencia que aún afecta a la entidad.
Durante su Mañanera del Pueblo, la mandataria afirmó que las intervenciones extranjeras no fortalecen a las instituciones nacionales, sino que terminan debilitándolas.
“En México y en el mundo entero está demostrado que una injerencia, una intervención, no fortalece las instituciones nacionales de seguridad o de otro tipo; al contrario, las debilita”, señaló.
Sheinbaum puso como ejemplo lo ocurrido en Sinaloa tras la detención de uno de los principales capos del narcotráfico, hecho que, aseguró, derivó en una fractura interna del Cártel de Sinaloa.
“Sinaloa tenía menos de un homicidio diario hasta antes de la detención de uno de los capos del narcotráfico, provocado por un rompimiento de un grupo, y eso generó una violencia que se ha ido conteniendo”, afirmó.
La Presidenta sostuvo que el caso demuestra las consecuencias que puede tener una acción ejecutada sin coordinación plena con las autoridades mexicanas.
“Sinaloa es una demostración de que el injerencismo, con el rompimiento de un grupo delictivo, provocó la situación que hoy tenemos”, expresó.
Aclaró que su postura no implica dejar de perseguir a integrantes del crimen organizado, sino que cualquier información proporcionada por un gobierno extranjero debe canalizarse a través de las instituciones mexicanas.
“Eso no quiere decir que no se deba detener a los que cometen delitos, pero tiene que hacerse, si hay información de algún gobierno extranjero, con instituciones nacionales para proceder”, subrayó.
Sheinbaum insistió en que la estrategia federal para Sinaloa busca reducir la violencia mediante atención a las causas, fortalecimiento institucional, inteligencia, investigación y coordinación entre las distintas dependencias de seguridad.
Reconoció que la entidad mantiene índices delictivos relevantes, aunque aseguró que los niveles de violencia han disminuido respecto de los registrados al inicio de su administración.
“Hay índices delictivos importantes en Sinaloa”, admitió, pero sostuvo que la situación “no es la misma” que cuando su gobierno inició en octubre.
Finalmente, la mandataria reiteró que México puede cooperar con otros países en materia de seguridad, pero rechazó cualquier esquema que implique subordinación o intervención directa.
“Por eso hablo siempre de la coordinación sin subordinación, del fortalecimiento de las capacidades y de la cooperación para el desarrollo, no de la injerencia, y lo sostengo”, sentenció.












