Tras meses de negociación, México podrá reactivar vuelos hacia Estados Unidos.

Carlos Lara Moreno

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo celebró que el gobierno de Estados Unidos haya levantado las restricciones impuestas a las aerolíneas mexicanas para operar nuevas rutas hacia territorio estadounidense desde el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) y el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), luego de varios meses de negociaciones bilaterales.

Durante su conferencia matutina, La Mañanera del Pueblo, en Palacio Nacional, la mandataria aseguró que la decisión del Departamento de Transporte de Estados Unidos representa un avance en la relación entre ambos países y permitirá recuperar vuelos que habían quedado suspendidos por las sanciones.

“Se resolvió eso y ya se quitaron las sanciones”, afirmó Sheinbaum, quien destacó que el entendimiento se alcanzó mediante el diálogo y sin aceptar condiciones que el gobierno mexicano considerara injustas.

La presidenta explicó que el conflicto surgió por las inconformidades de las autoridades estadounidenses respecto al traslado de las operaciones de carga del AICM al AIFA, decisión adoptada durante la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador.

Recordó que Washington también cuestionó la distribución de los horarios de aterrizaje y despegue, conocidos como slots, al considerar que las aerolíneas mexicanas habían recibido un trato preferencial frente a las compañías estadounidenses.

“Decían que se había dado preferencia a las aerolíneas mexicanas sobre las aerolíneas estadounidenses y que no había una competencia real”, explicó.

Ante esos señalamientos, Sheinbaum indicó que su administración sostuvo conversaciones con las compañías aéreas y las autoridades estadounidenses para revisar la asignación de espacios aeroportuarios y corregir las diferencias.

Detalló que se liberaron y redistribuyeron algunos horarios de operación para las aerolíneas de Estados Unidos, aunque señaló que varios de esos espacios todavía no han sido utilizados.

La mandataria defendió, además, los beneficios logísticos que ha representado el traslado de las operaciones de carga al AIFA y aseguró que las propias empresas extranjeras manifestaron su intención de permanecer en esa terminal.

“Aquí en el AIFA estamos muy bien porque hemos desarrollado una logística mucho más eficiente”, relató al referirse a la postura expresada por las compañías durante las reuniones que sostuvo con sus representantes.

Agregó que su gobierno atendió problemas relacionados con los servicios aduanales en el aeropuerto, lo que contribuyó a mejorar sus condiciones operativas.

Sheinbaum sostuvo que el levantamiento de las restricciones permitirá recuperar vuelos internacionales desde el AIFA hacia distintas ciudades estadounidenses, además de abrir oportunidades para incrementar las frecuencias y rutas desde el AICM.

“Se van a recuperar esos vuelos que por la sanción no se podían estar haciendo”, subrayó.

La presidenta insistió en que la negociación se desarrolló bajo el principio de alcanzar acuerdos equilibrados, sin comprometer decisiones que su administración considera fundamentales para el funcionamiento del sistema aeroportuario mexicano.

“Lo justo, nada que tenga que ver con acordar algo injusto”, expresó al explicar la posición que mantuvo su gobierno durante las conversaciones.

El Departamento de Transporte estadounidense formalizó el levantamiento de las restricciones el pasado 16 de octubre, con efecto inmediato, tras reconocer los avances de México en el cumplimiento de los compromisos del acuerdo bilateral de transporte aéreo. No obstante, Washington mantiene otros mecanismos de supervisión sobre las operaciones aéreas mexicanas.

La medida fue recibida favorablemente por empresas como Aeroméxico, Viva y Volaris, así como por representantes del sector aeronáutico, ante la posibilidad de fortalecer la conectividad y ampliar la oferta de vuelos entre ambos países.

Sheinbaum destacó que el resultado demuestra que las diferencias comerciales y operativas con Estados Unidos pueden resolverse mediante negociaciones.

“Tardamos varios meses, pero ya se quitó esa sanción”, enfatizó.

Finalmente, la jefa del Ejecutivo federal aseguró que el acuerdo beneficia tanto a las empresas mexicanas como a las estadounidenses, al permitir una mayor actividad aérea entre las dos naciones y recuperar oportunidades de crecimiento para los aeropuertos de la capital del país.