Carlos Lara Moreno
El secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, informó que cuatro drones utilizados para vigilar rutas de tráfico ilegal de migrantes han sido inhibidos del lado mexicano durante la operación binacional “Águila Alta”, desplegada en la franja Tijuana-San Diego, mientras que en Guerrero elementos militares enfrentaron a pobladores que impidieron el ingreso de fuerzas federales a Quechultenango.
Trevilla explicó que los cuatro aparatos localizados hasta ahora eran drones comerciales y no transportaban armas ni artefactos explosivos.
“Hasta el momento únicamente se han inhibido cuatro drones, los cuatro del lado mexicano, sin armas, sin artefactos explosivos; los utilizan únicamente para vigilar las rutas de los migrantes”, señaló.
La Secretaría de la Defensa había informado oficialmente que la operación “Águila Alta” se desarrolla entre Tijuana, Baja California, y San Diego, California, con la participación simultánea de autoridades de ambos países, cada una dentro de su territorio. La fase operativa concluirá el próximo 21 de septiembre.
El dispositivo busca detectar e inhabilitar drones comerciales empleados por grupos delictivos para observar el despliegue de autoridades durante operaciones relacionadas con tráfico de personas y drogas.
Trevilla detalló que durante una de las acciones recientes, autoridades estadounidenses detectaron un dron en su territorio y lograron inhibirlo, provocando que regresara a México.
“Ellos lo localizaron en su territorio, lo inhibieron y regresó al territorio mexicano. En territorio mexicano se logró que descendiera y se detuvo a una persona que se dedica al cruce de migrantes de manera ilegal”, explicó.
La Defensa informó el 17 de septiembre que un dron procedente de Estados Unidos fue detectado e inhibido en la colonia Nido de las Águilas, en Tijuana, y que posteriormente fue detenido su presunto operador.
Coordinación por túneles entre Tijuana y San Diego
Cuestionado también sobre los túneles utilizados para actividades ilícitas entre Tijuana y San Diego, el titular de Defensa afirmó que existe intercambio permanente de información con las autoridades estadounidenses.
“Existe una coordinación muy estrecha con las autoridades norteamericanas. Ellos son los que nos dieron una información y, por supuesto, del lado mexicano ahí estuvimos nosotros”, indicó.
En junio, autoridades estadounidenses revelaron el hallazgo de un sofisticado túnel transfronterizo que conectaba Tijuana con una supuesta tienda en Otay Mesa, San Diego. De acuerdo con el Departamento de Justicia estadounidense, la estructura tenía aproximadamente 589 metros de longitud total, electricidad, ventilación y un sistema de rieles; cuatro personas fueron acusadas por el tráfico de más de una tonelada de cocaína.
También en mayo, autoridades mexicanas localizaron en Tijuana otra estructura subterránea de aproximadamente 265 metros, equipada con iluminación, ventilación y un mecanismo electrónico deslizante con dirección hacia territorio estadounidense.
Machetazo a coronel durante tensión en Guerrero
Trevilla también detalló los incidentes registrados el jueves en Quechultenango y Mochitlán, Guerrero, donde habitantes bloquearon el avance de una Base de Operaciones Interinstitucional integrada por Ejército, Guardia Nacional y corporaciones estatales y federales.
De acuerdo con el general, alrededor de las 10:00 horas pobladores impidieron el acceso a Quechultenango utilizando piedras, machetes y palos.
Posteriormente, otra base de operaciones se trasladó desde Mochitlán para reforzar al personal.
“Ahí sí hubo una confrontación. Resulta herido el comandante que llevaba el mando, de un machetazo en la mano; es coronel, está bien. Golpean también a un sargento y un soldado”, relató.
Añadió que también resultaron lesionados civiles y que la confrontación concluyó aproximadamente una hora después.
“A las 11 de la mañana terminó todo; es decir, duró una hora prácticamente este problema y todo volvió a la normalidad”, sostuvo.
Reportes periodísticos señalaron que habitantes de Quechultenango bloquearon la carretera hacia Chilpancingo y retuvieron temporalmente a integrantes del Ejército, Guardia Nacional y Policía Estatal.
El secretario aseguró que las fuerzas federales actuaron conforme a los protocolos establecidos.
“En todo momento se respetaron los derechos humanos y se aplicó la Ley Nacional sobre el Uso de la Fuerza”, afirmó.
Las fuerzas de seguridad mantienen desde meses atrás despliegues conjuntos en Quechultenango, Mochitlán y comunidades cercanas dentro de diferentes dispositivos de vigilancia y seguridad implementados en esa región de Guerrero.