Carlos Ramos Padilla / @cramospadilla

Artículos, textos, reflexiones, reclamos, quejas, denuncias, de todo nos hemos enterado en relación con el tráfico de órganos o conflictos migratorios. Pero la Trata de Personas es un fenómeno alucinante por sus proporciones, me refiero a uno de los crímenes más comunes e impunes en nuestro país y el mundo.

El comercio de mujeres y niños con fines de explotación sexual, venta de órganos y trabajos forzados, mueve mundialmente 32 mil millones de dólares y afecta a 21 millones de personas, tienen precio, revisemos las cifras: Bebés en China: 7 mil 800 dólares, Bebés en Indonesia: 160 a 250 dólares, Bebés en Malasia: 6 mil 588 dólares, Bebés en Grecia: 4 mil 100 dólares, Bebés en Rusia: 17 mil 500 dólares, Niños en India: 45 dólares, un búfalo en el país cuesta 350 dólares.

Niños en Irak: Entre 300 y 5 mil 500dólares, Niños soldados en Mali: 600 dólares, Niños en Reino Unido: 25 mil dólares, Niñas o adolescentes de México: entre mil 500 y 2 mil dólares, Niña en India: 24 dólares, Niñas de Rumania: Entre 3 mil y 6 mil, Niñas en Bangladesh: 250 dólares.

Niñas en Brasil: Entre 5 mil y 10 mil dólares, Niñas en Kenia de entre 10 y 15 años: 600 dólares, Niñas de Mozambique: 2 dólares, Virgen en Camboya: de 500 a 800 dólares,Mujer de Norcorea: De 20 años, mil 66 dólares; de 30 años, 761 dólares; y de 40 años, 457 dólares.

Esta insultante cadena de valores fue dada a conocer por la página www.havocscope.com, encargada de dar proporcionar información del mercado negro obtenida de casos criminales, reportes de arresto, organizaciones de tráfico de humanos imputadas e historias difundidas en medios de comunicación.

México no está libre de esta infame conducta y hay organizaciones defensoras de pequeñitos que son abandonados, comercializados, explotados, torturados y sometidos a esclavitud y abuso sexual fundamentalmente en los Estados fronterizos con los Estados Unidos, aunque hay otros dos factores que no presentan limitaciones geográficas: la extrema pobreza y la delincuencia organizada muy vinculada a la prostitución y a las drogas.

La violencia intrafamiliar por lo general se oculta por factores de índole emocional o de prestigio. Muy a pesar de este drama hay gobernantes que minimizan el conflicto o simplemente lo evaden al no otorgar presupuestos dignos para prevenir o solucionar. Incluso gran parte del remedio está en la educación, sector que el gobierno federal ha menospreciado.

Quedará como una herida profunda dentro de esta mal llamada transformación que desnuda la desvergüenza incluso de dejar abandonados en niños en fase terminal de cáncer, porque dice la esposa del presidente que ella “no es doctora”.